
Anoche tuve un sueño. Y soñé que todos los españoles éramos iguales. Que nosotros los andaluces no éramos más que los vascos, catalanes o gallegos pero tampoco menos.
Y soñé que habíamos bajado el número de parados hasta igualarlo a la media nacional.

Y soñé que los andaluces ya no iban a la emigración de la vendimia de Francia.
Y soñé que nuestra sanidad pública era eficaz y sin recortes y que estábamos a la altura de otras comunidades.
Y soñé que nuestras infraestructuras eran iguales a las de otras comunidades, con nuestros aves, nuestros enlaces ferroviarios, aeropuertos, y funcionando todos. Y eso hacía que nuestro Puerto fuese de verdad el primer Puerto de España.
Y soñé con nuestra Universidad, con nuestra comarca, con nuestra Reserva de la Biosfera y que la gente venía al Campo de Gibraltar porque siendo el primer Puerto de España y el primer polígono industrial de Andalucía, aquí había trabajo para otros andaluces.
Anoche tuve un sueño. Y soñé que estábamos haciendo la ofrenda floral al Padre de la Patria Andaluza, Blas Infante, el mismo día 28 de febrero (Día de Andalucía) y no antes, para quitarnos de en medio en el puente. Y soñé que lo hacíamos porque estábamos orgullosos de lo que habíamos conseguido con el Referéndum que nos dio la autonomía por el artículo 151 de la Constitución y eso nos daba categoría de nacionalidad histórica.
Y soñé que en estos tiempos habían nacido aquí también partidos emergentes como las mareas gallegas, los podem catalanes o los compromis valencianos, pero que para esos partidos su único Compromiso era con Andalucía.
Anoche tuve un sueño. Y esta mañana me desperté. Seguimos con diez puntos más de paro con el resto de España. Nuestra sanidad está por los suelos. Nos quitan carreras universitarias, no tenemos infraestructuras de ferrocarriles. Se conmemoran los actos del Día de Andalucía para salir del paso. Nuestro Puerto ya no es el primero de España. Y Andalucía está totalmente fuera del debate nacional. En definitiva,No contamos para nada.
Patricio González
Ex Alcalde de Algeciras
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El Futuro es Ayer
Einstein decía que no pensaba nunca en el futuro porque llegaba muy pronto. Y que lo diga, maestro. Escribo este artículo en un ordenador que da síntomas de quedarse antiguo. Se queda algunas veces atrapado en su mundo, se atasca cuando quiere y no puede, parpadea con no sé qué intención, da vueltas al reloj y se apaga cuando está cansado. Lo mismo le pasa al móvil, al cargador y a la plancha. Ahora todo caduca muy pronto, hasta las modas y las redes sociales.
El futuro, se acelera que es una barbaridad. El aquí y el ahora. La vida está llena de presentes, dicen en los manuales de autoayuda; el “vive el hoy” y todos esos bla bla bla herederos y copiadores de Paulo Coelho.
Estamos tan pendientes del futuro y de sus asuntos triviales, que el día menos pensado todo es pasado. Hasta ese porvenir que te parecía tan lejano.
Nos dicen que hay que ahorrar, no solo dinero sino también emociones. Y así se pasa la vida. Día a día nos escondemos para el mañana. Y ese ha sido el peor ahorro, que se pase la vida y no hayas consumido los “te quiero” que te dan en la casilla de inicio. Ahora es un poco tarde, pasa la vida y se quedan todos atascados en alguna zona entre cuello y pecho. En ese espacio se duermen, que no se olvidan. Pero te has hecho mayor y ya no hay manera de sacarlos de allí dentro.
El futuro viene tan rápido que crees que un día habrá tiempo para lo que tenías en tu cabeza. Y eso que tenías maduró tanto que se pudrió. Cayó el árbol de las ilusiones. Plaf. Al suelo. Esperar no sirve. No siempre hay que esperar. Nos han repetido tantas veces lo del tren que no se nos escape, que nos hemos conformado con subir a cualquier autobús. Y así andamos. Con las suelas gastadas y el billete del tren en la mano.
También nosotros tenemos caducidad programada. Se nos atascan las rodillas a cierta edad, se nos olvidan algunos nombres y tenemos sueño en horas de fiesta. Así que, más “te quiero”. Más osadía. Más besos. Más llamadas. Más perdón. Más “¿quedamos?”. Más vivas. Más oles. Más carne. Más música. Más audacia. Más insolencia. Más riesgo. Más determinación. Más cariño. Más ternura. Más sentimiento. Más querer. Que el día menos pensado llega… el futuro. Y te pilla sin haberte enterado.
Patricio González
Ex Alcalde de Algeciras
La ternura más maravillosa

Durante el tiempo que estuve dedicado a la política me perdí una de las partes más maravillosas de la vida: ver el crecimiento de mis hijos. Eran pequeños y un buen día me encontré con el chico que me decía que se casaba y la chica que ya vivía fuera de la ciudad. Me había perdido la increíble adolescencia de ellos. Hemos hecho por ellos todo lo que hemos podido pero, desgraciadamente para mí, no los he podido disfrutar en esos pasos tan importantes como son los pasos de la niñez a la adolescencia y de ahí, a la juventud.
La mala salud de hierro que tengo hizo que me retirase de la política y ahí sigo luchando día a día contra ese corazón al que tanto quiero pero que me da tantos disgustos. Tengo ya setenta años y en mi vida se ha producido un gran cambio de prioridades. La mala salud hizo que me retirase de la política pero me ha regalado el poder ver crecer a mis nietos, cosa que no pude hacer con mis hijos. Y te das cuenta de que el sol de la tarde es tan importante como el del mediodía, que no es tan fuerte pero que cumple otra misión tan importante como ese gran sol de mediodía.
Y en esta luz de la tarde, pues escribo libros, tengo tertulias de radio y televisión, escribo artículos como este, pero, fundamentalmente, disfruto de mi familia y de mis amigos. De un buen café( le sigo llamando café pero es descafeinado). Una buena comida en las ventas los fines de semana y los viajes que podemos hacer mi mujer y yo. Pero el mejor día de la semana es el viernes, es el día en que vienen nuestros nietos(Paula, y Hugo, ). A ella le gusta el baile, a él el fùtbol.
Existe en Algeciras una maravillosa liga de fútbol en la que se disfruta viendo a esos chicos jugando. A mi me encanta. Cuando Hugo era más pequeño veíamos capítulos de OLIVER Y BENJI, serie de dibujitos de hace mucho tiempo que a él le encantaba.
Un día estaba intentando buscarla por el PLUS y él me decía que la serie se llamaba CAMPEONATOS MUNDIALES. Me dijo con esa ternura maravillosa que puede tener un niño de cinco años: “Búscala por la Ka de campeonato”. Todo eso, sentado al lado mío porque sabe que tengo una “pupa” en la pierna y no se puede sentar encima que es lo que le gusta. Me decía que el es Tom Baiker(Uno de los dibujitos). Y que Benji era mejor que Cristiano, pero que él es del Madrid.
Pero cuando me dejó totalmente extasiado con su ternura fue cuando me preguntó: “Abuelo, ¿El Madrid es de verdad, o son dibujitos?”. Hoy Hugo tiene catorce años y Paula , diecisiete y este próximo curso entrará ya en la Universidad. Doy gracias a Dios porque no me he perdido ver crecer a mis nietos.
En ese carpe diem que os digo siempre, no os perdáis ese maravilloso disfrute de vuestros nietos, es la ternura más absoluta.
Patricio Gonzále
Yo expreso mis ideas
Hay que ver la que se ha liado en las redes sociales como consecuencia de mi artículo NO TOMES EL NOMBRE DE ANDALUCÍA EN VANO.

Y resulta , no curioso sino lamentable el que se líe de esta manera porque yo haya expresado mi opinión sobre los partidos franquicias que se ponen el apellido ANDALUCÍA simplemente para las elecciones autonómicas.
Y no solo yo he expresado mis ideas sino que también el propio Pablo Iglesias lo ha hecho quejándose de como Podemos ha tragado por el tema del cabeza de lista . En definitiva, que estamos hablando de una auténtica franquicia de Madrid. Ahora que cada cual puede hacer lo quiera y presentarse con el nombre que quiera.
En cuanto a ADELANTE ANDALUCÍA es la consecuencia de una expulsión de Podemos de Teresa Rodríguez que convierte a la coalición en una auténtica venganza contra Podemos .
De PSOE y PP ni siquiera he hablado porque en este caso las franquicias son totales. La mayoría de los sesenta y un diputados andaluces que están en el Congreso pertenecen a estos dos partidos nacionales y no les he escuchado nunca defender los intereses de nuestra tierra. Por eso en el anterior artículo no he llegado a hablar siquiera de ellos porque , creo, que todo el mundo lo sabe. Ahí está nuestro enlace ferroviario Algeciras-Bobadilla que no avanza. Y el PSOE protesta sólo cuando gobierna el PP. Y el PP protesta sólo cuando gobierna el PSOE. La frase aquella dicha en Algeciras por Rajoy de que “del tren me encargo yo” pronunciada en las instalaciones de nuestro puerto hace ya algunos años lo dice bien a las claras.
O la actitud de un Zapatero o un Sánchez que ni siquiera se pronuncian sobre el tema. Por tanto no hablé de ellos por descarte total.
Y me reitero en la necesidad de un partido andalucista de verdad. Con raíces y con una sola defensa que es la de los intereses de Andalucía. Desgraciadamente no lo veo.
Patricio Gonzále
La cutrez de Eurovisión

La cutrez de Eurovisión forma parte de su diversión. Se soporta el exceso de purpurina porque al fin y al cabo es como un gran carnaval con música ochentera y, al menos en pantalla, sin alcohol. Pero la guasa tiene también su límite. La gran fiesta de la diversidad y la libertad se preserva bajo la inexistente posición apolítica que dice que abandera.
Es como esa supuesta «objetividad» que se le pide al periodismo. Como decía José Luis López Aranguren, las personas podemos ser inmorales, pero nunca amorales, porque la ausencia de una moral ya es una moral en sí. Con lo de «apolítico» pasa lo mismo. No se puede ser apolítico con el argumento de quedar así al margen de las ideologías, porque el apoliticismo es la de la ideología de que “ me importa un carajo el genocidio”.
En el caso de Eurovisión, la ideología es permitir que un Estado que está asesinando a miles de personas ante la pasividad del resto del mundo lave su imagen cantando el lá-lá-lá de turno.
Llama la atención la simpatía europea por Ucrania frente a Rusia y la apatía por Palestina frente a Israel. Lo de Estados Unidos se explica solo, lo de la UE hay que picarlo menudo para poder entenderlo. Resulta, además, extemporáneo el hecho de que incluso los conservadores españoles salgan al paso a defender el exterminio y tortura sistemática sobre un pueblo. Lo decía alguien el otro día pensando en España. Hubiera sido indefendible que cuando existía ETA se hubiera bombardeado Euskadi. Si lo extendemos, sería igual de indefendible que cuando existía el Grapo se hubiera atacado con carros de combate Galicia, o que cuando existía Terra Lliure se hubiera hecho lo mismo con Cataluña.
La supuesta apolítica de Eurovisión es cinismo en estado puro. Pero tampoco es desdeñable la hipocresía de quien sigue en el concurso, como Televisión Española, y quien lo ve, mientras se rasga las vestiduras por los niños y niñas asesinados en Palestina.
Patricio González
EL CNI

No sé si lo que está pasando en nuestro país con el escándalo del espionaje del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), podría pasar en cualquier otro país europeo. Lo dudo mucho, pero puede ser. Al final, si no paran, los ciudadanos vamos a saber de espionaje casi tanto como del Covid o de estrategias militares de invasión de unos países a otros. Hay quienes no saben siquiera dónde está geográficamente Ucrania y ya hablan de los errores estratégicos de Putin y Zelensky.
Nunca hemos sabido tanto de espionaje y de cómo funciona la seguridad del Estado. Hasta ya han empezado a salir en los medios (previo pago) viejos espías para contar con todo detalle cómo hacían su trabajo y hasta desvelando secretos que, aunque el espía esté ya jugando a la petanca, debería evitar contar cosas que nos puedan hacer daño como país porque nos deja con el culo al aire, o sea, con fama de vulnerables.
Pero si hasta EH Bildu está en la Comisión de Secretos de Estado, cómo le vamos a pedir a un antiguo espía que no cuente sus batallitas en la radio o la tele para vender novelas. Podrían contar hasta lo de GAL.
Si viviera Berlanga podría rodar hoy la película de su vida, con Pedro Sánchez de protagonista como 007 y la Ministra de Defensa como chica Bond.
¡Madre del amor hermoso! El Centro Nacional de Inteligencia está por los suelos, con todas las ventanas abiertas, y no solo no ha dimitido nadie sino que ni siquiera habrá una comisión de investigación en el Congreso de los Diputados.
Evidentemente, que el Estado investigue a unos golpistas que, indultados, siguen amenazando con romper España , el espionaje está más que justificado. Pero que el Gobierno lo reconozca y diga cómo se hizo, con pelos y señales, es de una gravedad tremenda, que pone en entredicho la seguridad del país.
No solo el Gobierno, sino los grandes medios de comunicación que se disputan entre ellos el derecho a cruzar líneas rojas que nunca se deberían de cruzar. Solo falta en este circo un serial sobre el asunto en Telecinco, para ser la burla europea. Que Dios nos coja confesados.
Patricio González
Pedro Ruiz Berdejo
En medio de la bulla de la Feria de Sevilla. Perdido en las noticias de las mil cincuenta casetas, bastantes medios de comunicación han omitido su muerte. Ni siquiera esos nuevos “andalucistas” que han aparecido ahora, se han acordado de él, posiblemente porque ni le conocían.
En este mundo no se puede ser discreto, quien lo es como Pedro corre el riesgo de ser ignorado en su último viaje. Después de haber creado ciento seis asociaciones, entre otras alguna tan importante como la Fundación Blas Infante de la que fue vicepresidente desde su creación hasta su fallecimiento, o tan activas como el Ateneo Popular, que sus sucesores no han sabido mantener, o la Asociación Pro Defensa de la Copla Andaluza, Pedro Ruiz-Berdejo nos ha dejado, con la discreción que siempre le ha caracterizado. Si hubiera sido un tertuliano de los programas corraleros de alguna cadena de TV, seguro que estaría en todos los informativos. Pero en vida se dedicó a trabajar, a crear para despertar conciencias, para defender ideas plausibles capaces de hacer mejor un mundo en declive, pero eso no es lo que el declive quiere, lo que persigue una sociedad rota y satisfecha por su rotura.
Habría sido íntimo de Blas Infante si no hubiera sido un niño cuando asesinaron al Padre de la Patria Andaluza, pero siempre fue abogado de la familia a la que estaba unido por lazos de amistad entrañable. Le venía de familia. Amigo de sus amigos hoy sus amigos tenemos motivos para llorar su falta y pedir para él el homenaje que las autoridades negaron a su amigo/nuestro amigo José Luis Ortiz de Lanzagorta a quienes el olvidadizo oficialismo ha condenado al olvido como al propio Carlos Cano hasta después de su muerte. Hay muchos olvidados en esta tierra de la memoria masacrada y la ignorancia voluntaria, porque la ignorancia, fomentada y casi santificada por el poder, podría ser más rentable que la percepción limpia y clara de la realidad. Cuanto menos percepción, cuanto menos comprensión, cuanto menos conciencia, más libertad tendrán los políticos para decidir sin pensar en sus electores, forzados estos a centrarse en unas campañas limitadas a la conveniencia de los electos y a su demagogia .
Hoy Andalucía entera debería lamentar la pérdida de Pedro Ruiz-Berdejo, abanderado del andalucismo y enamorado de Andalucía, el que a sus nueve años consiguió avivar el convencer a Pètain para que devolviera, al menos, uno de los cien cuadros robados por el mariscal napoleónico del Museo de Bellas Artes de Sevilla. El que en lo cultural, en lo económico, en lo histórico y en lo futurista, siempre estuvo presto para la defensa de los intereses de Andalucía teniendo siempre presente que Andalucía existe para sí, para Iberia y para la Humanidad. Porque el andalucismo es un humanismo, quizá el primer nacionalismo humanista, quizá hasta ahora uno de los escasos nacionalismos humanistas, más que humanista, humano, si no el único.
Obligado es terminar este artículo, como hacía Pedro, con un alto y vibrante ¡Viva Andalucía Libre! La que él soñaba: una Andalucía libre para sí misma, pero al mismo tiempo también por todos los pueblos de la Humanidad.
Algeciras, 9 de mayo de 2022
Patricio González
Somos un Vino de Reserva
¿Se puede saber qué hacemos en este mundo los mayores ? ¿Para qué servimos?. En teoría para mucho, en la práctica para coger el Covid y lo que sea, para gastar dinero público en hospitales, medicinas y pensiones, para que nos hagan un ERE por viejos, para ser taxistas de nuestros nietos, y algunos, de sus hijos porque en estos tiempos se es padre o madre muy tarde. Eso de cada cosa a su tiempo ya pasó a la historia y debe ser porque es verdad que el tiempo es algo relativo, y en el fondo, se trata sólo de una ilusión que ideamos para entendernos.
Los mayores estamos ahí para apagarle los fuegos al Gobierno, apoyando con nuestras pensiones a nuestros hijos y nietos; estamos para pasarle al pariente o a la parienta, además de los hijos, la cuota de manutención si estamos separados o divorciados, somos una seguridad social en la sombra, pero si nosotros necesitamos esa seguridad social nos dan una cita para cuando ya no hace falta porque estamos ante el juicio final.

La mayoría de los medios tampoco nos quieren a los mayores porque saben que somos impermeables a la publicidad, es más difícil engañarnos, no somos una inversión de futuro en una comunicación basada en el show y en la guasa. Y que deberían pagarnos por escucharles.
Pero es que nosotros también hemos sido así y tenemos la ventaja de poder comparar y ahora que somos más sabios no van a poder con nosotros porque estamos en la flor de la vida, algo marchita, pero flor. Somos un vino de reserva que se bebe a pequeños sorbos, somos los que nos hemos dado cuenta que hay gente decente e indecente en todas las fases de la vida, somos los que nos reímos de nosotros mismos y de toda la cursilería que existe y los que sabemos de sobra que todo el tiempo pasado fue peor y por eso ni nos vamos a morir así porque sí, ni nos vamos a dejar que nos maten.
Cuidado que el tiempo también hace afinar la puntería y los mayores tenemos una puntería finísima, estamos vacunados contra todo, incluida la estupidez. Somos capaces hasta de coger el covid y morirnos como acto de servicio a la hostelería y al cachondeo y para que los de menos sesenta sigan con su vieja normalidad.
Patricio González
Es Tarde
Es la historia de cualquier ciudadano de nuestra tierra que debería estar disfrutando de su jubilación tras años de carga y sinsabores, salpicados con algunas alegrías que dieron color a un camino tantas veces en blanco y negro. Su relato es un eco doloroso de la realidad que enfrentan muchas personas mayores que, al llegar a la última etapa de sus vidas, descubren que la atención médica se ha vuelto un lujo inalcanzable. Las llamadas al centro de salud son como gritos perdidos en la oscuridad, mientras la voz, a veces automática, a veces agradable del administrativo de turno, repite la misma letanía impersonal: «No hay citas disponibles. Venga usted mañana a primera hora, a ver si tiene suerte”, como si fuera el cupón de la ONCE.
Es indignante ver cómo aquellos que dedicaron décadas a construir un país mejor para las generaciones futuras son abandonados en sus momentos de mayor necesidad. La falta de profesionales médicos no es solo un problema de números, sino una afrenta directa a la dignidad de los ancianos, un desprecio por la vida que se manifiesta en la ausencia de empatía y compasión.
Millones de españoles por toda España, siguen en el compás del tiempo, tan valioso para ellos, entre llamadas infructuosas, aplicaciones móviles inútiles, colas como si de un concierto se tratara y esperanzas desvanecidas. Da lo mismo que hablemos de Carmona, Langreo, Hospitalet o Villafranca de los Barros. Es un problema global de falta de médicos, fracaso universitario, irresponsabilidad ciudadana y pérdida de valores humanos. Nos encontramos ante personas de avanzada edad que se topan, una y otra vez, contra la indiferencia de un sistema de salud que ha perdido su rumbo. Y ni hablar de la guerra abierta entre sindicatos médicos y enfermeros. Y en pleno mes de cambios de tiempo, las pulmonías, neumonías y gripes varias están a la órden del día. Como ahora, como siempre.
La arena del reloj está a punto de agotarse y, por cada grano que cae, se abre una herida en el alma de quienes merecen ser cuidados con respeto y dignidad en un centro de salud. Es hora de cambiar el curso de las manecillas del reloj, de devolverles a tantos y tantos mayores la certeza de que su vida importa, incluso en los últimos compases de su existencia. Y que se dejen de zarandajas, peleas y política. Y aquí estamos con un sistema sanitario fracasado, una clase política mirando por sus propios intereses, mientras ir a que te receten las pastillas de la tensión es, a día de hoy -y tiene pinta que va para largo-, muy complicado . Las cosas de esta España mía, esta España nuestra. Así nos luce el pelo.
Patricio González
A estas alturas no puedo cambiar
La verdad es que mi entorno familiar no para de decírmelo, que viva mi vida y me deje de ser abanderado de causas ajenas, que no merece la pena y que este mundo y esta vida está llena de hipocresía. Pero sigo cayendo.

Cuando a un amigo o amiga se la juegan, bien en temas personales o, incluso, políticos y le dejan tirado, siempre me pongo del lado del amigo y llego a enfrentarme a quien sea,(lo he hecho, incluso, a través de artículos de prensa) a sabiendas de que perderé esa otra amistad que antes tenía. Pero luego resulta que en la terrible hipocresía de la vida, estos ambos dos que antes se mataban, se vuelven a hacer amigos por la pura hipocresía de esta sociedad terrible que estamos viviendo. ¿Y quién sale perdiendo?.Pues yo que he dado la cara por un amigo y ahora lo que me encuentro es con un enemigo mientras que ellos vuelven a una amistad que aunque falsa, te deja siempre un mal sabor de boca.
Igual me pasa en temas políticos en defensa de nuestro Campo de Gibraltar y contra el abandono a que nos tienen sometidos, en los que muchas veces me encuentro sólo y no veo reacción alguna en ninguno de las muchas carencias que tenemos. Y esto me lleva, a estas alturas de mi vida a perder amigos cuando siempre he separado la política y las ideas de cada uno, de la vida personal.
Llegas a preguntarte, ¿Por qué me tengo que meter en camisas de once varas?, ¿Por qué clamo en el desierto cuando, realmente, la mayoría de las veces no merece la pena?.
Pues nada, me sigue pasando y no tengo remedio. Así me voy quedando con los amigos verdaderos. Los otros empiezo desde ya a liquidarlos. Me llevo muchos palos. Veo a diario, la hipocresía en las mismas redes sociales donde me encuentro frases que no sienten, gente que en la realidad no se pueden ni ver pero que en las redes son todo dulzura. Esta es la hipocresía y es lo que hay.
Yo, como digo, a estas alturas no puedo cambiar y lo hago por lo mismo que decía aquella fábula en la que aquel hombre comentaba que cuando era joven quería cambiar el mundo. Y que ahora que era mayor, seguía haciendo lo mismo, no para cambiar el mundo, sino para que mundo no lo cambiara a él.
Patricio González
El Trabajo y ser Madre
El que el Día de la Madre esté tan cerca del Día del Trabajo no deja de ser una poética metáfora de esta primavera porque no existe trabajo más productivo que el de crear vida de la nada ni madre que ejerza de tal que no represente de por vida el trabajo perpetuo de la dignidad.
Qué trabajo cuesta ser madre, y cada vez más, en una sociedad industrializada totalmente y en la que la conciliación laboral se antoja, aunque nadie lo diga, un auténtico engaño económico por el que tantas madres tienen que trabajar como madres que son y como si no lo fueran.
Quiero decir, que es justo el doble de lo que la lucha histórica de tantas mujeres hubiera imaginado nunca, quizás porque nunca contaron con este progreso uniformemente acelerado de la sociedad que se llama a sí misma , sociedad de progreso.
Hoy, y siempre, tenemos que felicitar a las madres, tan trabajadoras en cualquier circunstancia: a las que trabajan en casa y a las que trabajan fuera, a las madres que lo acaban de ser y a las que son muchas madres en una porque cada hijo es un mundo y cada mundo requiere un trabajo y una condición maternal, a las madres de antes y a las madres de ahora, incluso a las madres que todavía no lo son pero que sueñan con serlo.
Felicitémoslas a todas porque sin ellas el mundo no sería mundo.
Ya lo decía Federico García Lorca:” ¡Ay que trabajo me cuesta/ quererte como te quiero! / Por tu amor me duele el aire / el corazón y el sombrero.
Patricio González
Pasa la Vida

Pasa la vida ¿No se ha preguntado usted al cumplir los 40, 50, 60, o los 65…, cómo es posible que todo haya transcurrido tan deprisa? Al principio se vivía, pero no lo sabíamos, acaso fuéramos felices, esa entelequia gastada por el tópico, ese deseo que no existe, esa zanahoria atada a un palo que perseguimos como un caballo ingenuo. Éramos felices y no lo sabíamos. Es ahora –que es tarde- cuando nos enteramos.
El genial Forges publicó una viñeta en la que un señor estaba charlando con un empleado junto al mostrador de la oficina de objetos perdidos. “¿Cómo se llama lo que ha perdido usted?”, le preguntaban. Y el respondía: “Ilusión, a secas”. Aquellos bellos sueños que nos empujaron en la juventud aún nos regalan energía, la vida que quisimos cambiar nos cambió a nosotros y ahora cuando escuchamos a una persona que se autocalifica de progresista no podemos por menos que sonreír y lamentar que no la vayamos a ver con nuestra edad cuando haya pasado su vida y sus ilusiones o las haya perdido o las utilice para sobrevivir y no mirarse al espejo. Entonces tal vez se vaya a la Feria a cantar esta magnífica sevillana –la han interpretado Albahaca, Raya Real, María del Monte…Pasa la vida.
Con todo, tu mundo interior es rico, pleno y preguntón, te sientes muy vital a pesar de que pasa la vida y aún deseas comprenderla más todavía para sentirla más y mejor. El conocimiento hace libres y es un fin en sí mismo hasta el fin. Llevadme adonde queráis, sentadme en una terraza o en un banco de una calle ruidosa o de una plaza callada, da igual, conversaré con el hombre que siempre va conmigo.
Pasa la vida, pero no exageremos, gracias a los desengaños somos más fuertes cada día, en la vida real la letra sigue entrando con sangre, sudor y lágrimas. Si se sabe controlar, sufrir es un brazo inseparable del cuerpo de la existencia.
No hay tragedia tan bella y apasionante como la vida, la tragicomedia por antonomasia es haber llegado a este mundo. Lo que debemos hacer en él es intentar comprenderlo, llorar a los que jamás volverán, dejar una huella (“Todo pasa y todo queda/ pero lo nuestro es pasar/ haciendo caminos/ caminos sobre la mar”) y tener valor cuando llegue la hora del último viaje. Me aplicaré el primero estos deseos, si es que puedo. Mientras, entonaré con mi mala voz la sevillana que titula este artículo y me consolaré. Me encanta el fútbol y veo que los futbolistas siempre tienen la misma edad y apenas envejecen. Mientras, yo no puedo parar el tiempo. Pasa la vida…
Patricio González
Vendiendoi Humo
Este año nos toca y estamos inmersos en una primavera de promesas. La mayoría de ellas se las llevará el viento. Y ante muchas de las que no se ejecutarán, no nos quedará otra que resignarnos. Estamos en precampaña electoral. En los inicios de esta etapa previa al paso por las urnas y el torrente de proyectos, ideas, supuestas planificaciones y soluciones para problemas graves y enquistados no paran de aparecer, hasta un golpe de efecto que ya veremos que punto verdad tiene.
Lo cierto es que hasta el momento no he escuchado ninguna de estas promesas que sea creíble. Todos son buenas intenciones, eslóganes fáciles y apuestas que en vez de solventar las carencias existentes , seguramente, las dispararán.
Hasta el momento, en el arranque electoral lo que se ve es mucha improvisación, poca o nula planificación y reflexión previa. Los partidos no paran de reunirse con sectores culturales, empresariales, sociales, vecinales, industriales, agrícolas, etc, etc… Y por el momento todo son promesas, la mayoría de estas surgen en el marco de esos mismos encuentros, y a nadie se le escapa que de esas improvisaciones es muy difícil que salga algo bueno y duradero.
Los experimentos se hacen con gaseosa y están bien para los laboratorios pero fuera de los mismos lo que se requiere y es fundamental es la capacidad de gestión y la puesta en marcha de muchas ideas y planes que duermen el sueño de los justos en los cajones.
Y están en esos cajones, fundamentalmente, porque en su momento se toparon con la Administración, que es ese monstruo burocrático que todo lo retrasa, paraliza o fulmina( algunos hasta diez años ).
Hasta ahora no he escuchado ninguna idea o plan efectivo a corto plazo de las fuerzas políticas que aspiran a gobernar para acabar con este lastre. Imagino que no saben cómo hacerlo y optan por lo fácil, que no es otra cosa que vendernos humo.
Patricio González
Intrusos electorales
Una de las cosas más divertidas de las campañas electorales y las elaboraciones de listas de los partidos es ver como se cuelan en ellas diferentes personajes que tratan de pasar desapercibidos por si, con suerte, nadie se da cuenta del truco y consiguen pillar algún carguito. Me refiero a esos candidatos que lo mismo se presentan con Vox en unas elecciones que con el PSOE en las siguientes, o afiliados de toda la vida del PP que de repente se ve, como por arte de magia, ven las luz y entran en una lista electoral liderada por alguien del PSOE para salir como concejal socialista en cualquier ayuntamiento capitalino. En este sentido, el PSOE gana por una clara mayoría.
Aunque hay otra clase de intrusos, que son los que, habiendo defendido y pertenecido a otros partidos hasta hace dos días, deciden saltar ideológicamente en diez minutos y unirse a los que tanto criticó.
De estos hay muchos ejemplos, y si no que se lo digan a Ciudadanos y su fuga de ‘cerebros’ en busca de algún puesto que les permita seguir cobrando unas perras los próximos cuatro años. Tantos excargos y afiliados del partido naranja que, oh qué sorpresa, ahora sienten un nacionalismo descomunal, o un socialismo que estaba escondido, o por qué no, un amor por el PP platónico muy difícil de explicar. Total, como los votantes somos imbéciles, ¿qué más da?
Lo preocupante, además, es que los partidos no hagan el mínimo esfuerzo de investigar a los candidatos que los representan en unas elecciones, por lo que no es de extrañar que de aquí a las próximas veamos, todavía, algún disparate más en las listas. Todo vale para llenarlas, aunque sea con afiliados ajenos o enemigos íntimos. Que siga el espectáculo, pero que acabe ya.
Lo de SUMAR lo dejo para otro artículo, pero , igual, ya no queda ni SUMAR y aparecerán en otras listas porque han visto la luz.
Patricio González
Los votantes huérfanos
Estamos ya en tiempos de precampaña electoral, pero el ambiente no es, precisamente, el de una campaña donde una serie de candidatos se presentan y nos enseñan sus programas, ya eso no existe.

Me pregunta mucha gente porqué no cuento más en mis artículos sobre lo que nos ocurre en esta comarca, pero esto ya lo dije en una de mis tertulias de ONDA CERO. Y es que, aunque muchos no se lo crean, al menos yo, no tengo la libertad de expresión necesaria porque hablando de una campaña electoral tienes que bajar al ruedo, y si me apuran, al fango que es lo que hay.
Cualquier opinión que tengas la pueden convertir en un ataque personal ( que nunca lo es). Y a partir de ahí, empiezan a echarte a un lado, a no formar parte de lo que es tu propia ciudad y los actos que en ella se celebran. Ciudad de las que has sido Alcalde durante doce años.
Recuerdo que cuando hicimos a la Virgen de la Palma, Alcaldesa Perpétua, fui duramente criticado por ello por haber sido el Ayuntamiento quien llevara a cabo este hecho. Hoy día , parece, que la Virgen de la Palma es Alcaldesa Perpétua de toda la vida y la memoria histórica se pierde…..ya nadie se acuerda.
Pero esto es un solo ejemplo, ocurre en muchos más y si habla de los candidatos de la oposición también parecen cohibidos con lo que el nivel de esta pre campaña es muy bajo, como sin querer molestar.
Seguimos sin enlace ferroviario, sin el desdoble a Tarifa, sin las ampliaciones y dotaciones de la sanidad. Llevan ya más de doce años hablándonos del Conservatorio. El asilo se cae a pedazos….y no veo un solo debate sobre esto.
Esto lleva a pensar, al menos a mí, que hay mucho votante huérfano porque lo único que estamos viendo es un sinsentido con una cantidad de infografías de proyectos que no serían necesarios llevarlas a cabo(Me refiero a esas absurdas presentaciones de maquetas e infografías).
Ha habido una persona que quería presentarse( NO digo su nombre pero todos sabemos quién es) que lo ha dejado al ver lo que hay en ese ruedo, en ese barro.
Un lástima que una ciudad de 126.000 habitantes no sea, realmente, la novena ciudad andaluza.
Patricio González
Ex Alcalde de Algeciras
El Periodismo al revés
En efecto, periodismo al revés. El precepto periodístico lleva toda la vida afirmando que la cabecera de la noticia (antetítulo, titular y subtítulos) debe explicar lo más esencial de la información, responder a las seis preguntas claves que se suele hacer el lector cuando algo sucede: qué, quién, cómo, cuándo, dónde y por qué.

Por fortuna, la constante sigue ahí, aunque vulnerada a menudo por las exigencias del mundo digital. El periodismo de papel vende eso, papel, pero el periodismo digital vende tiempo enganchado a la Red. De ahí que se haya implantado con fuerza el periodismo anzuelo que es un titular misterioso que no dice absolutamente nada de nada y te obliga a pinchar sobre él para tragarte después todo un rollo retórico de literatura barata hasta que en el último párrafo te responde a lo que anuncia el titular que ni es titular ni es nada, es una simple oración gramatical.
En el periodismo propiamente dicho te enteras con el titular de lo que pasa y, como mucho, el lector se interesa por el primer párrafo al que se le llama entradilla. Ya el muy buen lector se lee la noticia entera. Eso sigue, pero cada vez tenemos más titulares gancho y más noticias de entretenimiento e insustanciales. Y más literatura barata.
El periodismo al revés actual, para contarte una noticia, que ni siquiera es segura sino que podría serlo pero que, en realidad no existe. Es lo que se llama “no acontecimiento”. O sea, que le han hecho a usted y a mí perder el tiempo, pero ese tiempo se lo hemos regalado a la Red y al medio para que puedan comer los periodistas aunque sea mal.
¿Qué es lo que habría que hacer? Pues yo creo que lo que hay que hacer es responder a lo que la gente demanda, sin rollos. Pero ahora eso se está acabando, cuando más prisa hay que es en estos tiempos vertiginosos, el periodismo se está escribiendo al revés. Es como un avance hacia atrás. Y , la verdad, es que es una pena.
Patricio González
Gobernar con Notas de Prensa
Las relaciones entre la clase política y la periodística se mueven en una horquilla que va de la pasión al odio. Es la tónica de los medios de comunicación en España: vivir del conflicto -real o ficticio- y de las bodas -también reales o inventadas- con los responsables de la cosa pública.

En este intercambio, ambas partes salen favorecidas. Así, mientras el político nos cuenta sus supuestos logros, sus grandes planes para el futuro o las soluciones de algún problema en estilizadas y estudiadas notas de prensa o anuncios en redes sociales, el periodismo se ahorra el trabajo de preguntar, contrastar y redactar. limitándose, en demasiadas ocasiones, a un copia-pega no muy decoroso.
La cosa es aún mejor si se inventan algunas palabras mágicas que se conviertan en un eslogan resultón.
El famoso “IBI social” o las transformaciones que nos cuentan como eso de la “movilidad sostenible”, “Corredores verdes” o las “rutas culturales”, los fabulosos proyectos de las miles de viviendas sociales en alquiler , las contínuas promesas del enlace ferroviario, la maravillosa «diversificación de la economía», unidades de atención temprana que se inauguran en la misma que ya estaba abierta… y así hasta el infinito y más allá.
Lo cierto, sin embargo, es que, a derecha o a la izquierda del panorama político nada cambia. Barrios olvidados, sin aceras y sin servicios. Calles y carreteras en las que hay que ir haciendo motocross o la cantidad de baches sin arreglar, listas de espera interminables en Sanidad, y pobreza, miles y miles de personas malviviendo en infraviviendas y malcomiendo gracias a sus infratrabajos.
Es lo que tiene gobernar a base de notas de prensa o de notas en las redes sociales, un trabajo ya hoy al alcance de una inteligencia artificial tan insensible como la estupidez natural.
Patricio GonzáleZl
La Poesía de los Libres
El 20 de marzo de 2022, el Ministerio de Cultura de Ucrania puso en marcha la página web llamada “La poesía de los libres”, dedicada a la guerra con Rusia.

Su lema es que “la poesía es el arma que inspira a los que sostienen las armas de la verdad”. En el momento de escribir este artículo, los poemas que se han subido a la página web superan ya los 14 000, muchas veces escritos por personas que no habían publicado versos antes (como es, por ejemplo, el caso de la escritora infantil María Soltis-Smirnova con su poema “El sexto día”).
Los versos también aparecen en blogs y en memes, se hacen virales en internet, reciben miles de “me gusta” y dan lugar a discusiones (muchas veces también rimadas) y nuevas versiones populares del mismo texto poético. Así ocurre con los de Oleksandr Irvanetz, Román Kolyada, Darina Gladún y muchos otros poetas ucranianos.
Una situación parecida tiene lugar al otro lado de la frontera entre la oposición rusa. Aquí, evidentemente, no existe ninguna web oficial. Los poemas circulan de un grupo cerrado a otro. Algunos se publican en la red social rusa Vkontakte, para desaparecer en unas pocas horas, borrados por la censura. A raíz de eso, las cuentas de varios poetas se han bloqueado y algunos de los autores ya están condenados a prisión por apoyar a Ucrania.
El miedo, el dolor, el luto, la incertidumbre, ahora todo se plasma en verso. En Ucrania se habla de la pérdida de los seres queridos y el odio a los ocupantes; en Rusia, de la vergüenza, el temor a la dictadura y la confusión, la perdida de los amigos y el exilio político. Esto último queda patente en el poema “Mi amiga puede irse” de la joven compositora Alina Trubítzina, que se hizo viral en internet y apareció en el periódico de la oposición a Putin NOVAYA GAZETA.
En la parte ucraniana ya no hay fuerzas ni siquiera para el asco; a veces se huye a lo cotidiano, como en el poema “Alquilo un piso” de Antón Ovchínnikov (el más popular de “La poesía de los libres”). Muchas veces los poemas se convierten en una oración. Otras veces, originan canciones de guerra, cuyas versiones cantadas enseguida aparecen en YouTube.
En estos y tantos otros casos, los poetas han decidido utilizar sus versos como armas de combate frente a la injusticia o la barbarie.
Datos sacados de THE CONVERSATION.
Algeciras, 17 de abril de 2022
Patricio González
Ha vuelto a suceder en Cataluña denostando a Andalucía y no pasa nada
Ha vuelto a ocurrir y no nos debe caber la menor duda de que no será la última vez: Andalucía ha sido ofendida de nuevo en Cataluña, y otra vez en TV3, la televisión autonómica catalana. Cada región del mundo tiene sus tradiciones y eso las hace únicas. Andalucía es rica en costumbres populares y por eso somos universales y uno de los destinos favoritos de millones de personas de todo el mundo, que nos aportan riqueza económica.

Que desde otra región española atenten contra nuestras tradiciones, es decir, contra nuestra identidad cultural, deberíamos entenderlo como una clara provocación o declaración de guerra. Nadie está obligado a ser rociero, pero en Cataluña saben que los hay en todo el mundo, hasta en esa importante región de España. Yo lo soy a mi manera y me gusta ir al Rocío cualquier día del año tranquilo, escuchar la misa del sábado y pasear de noche por la Aldea.
Pero yo no me río ni insulto a quienes bailan sardanas o viven sus muchas romerías en Cataluña. Por tanto, como andaluz de pura cepa me fastidia que en una televisión pública de una región de España se ofenda a la Virgen del Rocío o a los rocieros. Con mal gusto, además, y sin gracia alguna, aunque lo llamen «humor».
Tienen la gracia en el culo, como las avispas. Dicho con educación, ¿vale? He leído tantas barbaridades en las redes sociales sobre este feo asunto que no sé si me ha cabreado más la ofensa a la Reina de Almonte que los insultos en Facebook de los ofendidos. Estos ataques a nuestra tierra no son nuevos. Recuerdo con dolor cuando en los programas de fin de año de TVE, en el franquismo y después, solían aparecer Fernando Esteso o Pajares ridiculizando a los cantaores de flamenco. Por supuesto, borrachos y con sombreros de ala ancha. Incultos ridiculizando un arte que con dos siglos de historia nos representa hoy, y entonces también, en todo el mundo.
El flamenco era ya, quizá, el arte más moderno de España y lo ridiculizaban desde la televisión pública. Cada vez que nos ofenden se lía la marimorena, pero se queda en eso, en una pataleta pública tabernaria. Nuestros dirigentes políticos o gobernantes cumplen poniendo algún comentario en Twitter o Facebook, y nada más. Mañana o dentro de un año volverán a atacarnos de nuevo en nombre de la libertad de expresión o el humor, y otra vez los insultos, las descalificaciones y las gilipolleces en las redes sociales. Pero ¿quién nos defiende de verdad de estos mamarrachos que, dicho con educación, no tendrían ni un guantazo?
Patricio González
Mi Vida
La verdad es que siempre he tenido y tengo bastante capacidad para aguantar el dolor físico, lo que se conoce como tener un umbral del dolor muy alto.

Vamos, que ante lo que otras personas quizás se quejan más, yo lo hago poco. Soporto bien a lo largo de mi vida todos los problemas de salud y el dolor físico que me ha tocado pasar.
Pero llega un momento en el que ya nada es un drama, ya nada duele tan intensamente, una vez que has pasado ese umbral. Te duele tanto que ya no te duele. Y me refiero al dolor físico porque el otro, el emocional, el que ataca al corazón, con ese nunca he podido. Y estas alturas de mi vida es muy difícil que cambie. Con ese, me hacen daño de verdad. He sufrido mucho por amistades interesadas, por desengaños, por cosas que te pasan en la vida, por cosas que no te pasan… por la hipocresía que se ha adueñado de todos los ámbitos de nuestra sociedad. Y lo he hecho por familiares, por amigos, por conocidos y por desconocidos. Y hasta aquí he hablado en pasado porque precisamente de eso quiero escribir ahora, de la capacidad que tiene el ser humano para adaptarse a todo, hasta al sufrimiento. Y es que llega un momento en la vida en el que ya nada es un drama. Es difícil a estas alturas pero he tomado la firme decisión de no sufrir más de lo necesario y ante cualquier problema tengo que ser capaz de decir «de otro peor que este ya he salido».
La hipocresía es de lo peor. Esta semana lo he podido comprobar. Pero he decidido firmemente que la vida es un 10% lo que te pasa y un 90% cómo te lo tomas y he decidido que yo voy a tomarme la vida muy bien.
A veces me dicen que soy afortunado. Y yo les digo que sí que lo soy, pero no porque mi vida sea fácil, mi vida no son solo familia, artículos, libros o viajes sino otras partes complicadas que no muestro y es que creo que uno puede hacer que su vida sea tan buena como quiera que sea en gran medida, dejando que los problemas tanto de salud como el daño que intentan hacerme ocupen el espacio más reducido que puedan ocupar. Creo que uno puede hacer que su vida sea tan buena como quiera que sea. Os cuento esto por si resulta que a través de mis ojos mi vida también os parece fácil y maravillosa. No quiero dar esa imagen porque no lo es.
No voy a contaros mis problemas porque hay algo que me gusta menos aún que dar una imagen falsa de felicidad y perfección, y es hablar de penas.
Lo dicho, la vida es un 10% lo que a uno le pasa y un 90% como nos lo tomamos. Y a pesar de la hipocresía, yo la vida me la tomo muy bien.
Patricio González
Lo que Faltaba

Lo que faltaba. A la crispación y a la polarización que llevan años enrareciendo la convivencia política en este país se le suma el serio peligro del que ya alertan algunas encuestas. Hay muchos jóvenes en España que no les hacen ascos a sistemas totalitarios.
Un trabajo del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) reveló semanas atrás que uno de cada cuatro jóvenes de entre 18 y 34 años no considera que la democracia sea preferible a cualquier otra forma de gobierno.
Pero es que otro sondeo, mucho más reciente, en Cataluña, apunta a que un 22,6% de personas de entre 16 y 24 años y un 17,8% de entre 25 y 34 prefieren tener un nivel de vida adecuado en un país no del todo democrático que al contrario.
Los datos, de ser ajustados, son como para echarse a temblar. La tentación facilona es cargar contra la juventud y su posible ignorancia, que haberla, hayla. Si hubieran vivido una dictadura, del tipo que sea, fascista, comunista, al estilo de Putin o de China (son todos el mismo perro, pero con distinto collar), o se informaran de lo que implica, eso sí, en fuentes adecuadas, otro gallo cantaría…
Sin embargo, el nudo gordiano aquí está en descifrar las claves de su desapego y en ponerles remedio. Tampoco hay que ser muy listo para saber que sus males, desde un desempleo en porcentajes insultantes a las dificultades de acceso a una vivienda o la falta general de expectativas de futuro, son el caldo de cultivo ideal para convertirse en blanco fácil de los discursos populistas y demagógicos, buena parte de los cuales, por cierto, coquetean con los autoritarismos.
O los Estados se aplican con los más jóvenes y les blindan ante cantos de sirena tan tóxicos o, paradójicamente, harán de su futuro el pasado que muchos no queremos.
Patricio González
Acceso Sur y Carretera de los Yankis en Algeciras

Las obras del Acceso Sur al Puerto y a la ciudad caminan con dos años de retraso y van para el tercero además de que su utilidad no es precisamente la ideal porque estas obras finalizan en la zona de Marchenilla con lo que la carretera hasta Tarifa constituirá un cuello de botella mayor aún del que tenemos ahora.
Pero es que, además , la conexión del Acceso Sur con la ciudad estaba previsto hacerla a través del Paseo de la Conferencia para la entrada a la ciudad y la Avenida de la Hispanidad para la salida. De esto no hemos vuelto a saber nada.
Nos dicen que las obras están al 70% pero tal y como van a fecha de hoy nos quedan más de dos años de soportar una Algeciras insufrible en cuanto a tráfico.
A todo esto le sumamos que a los vecinos de la zona de La Aldea de Getares los han dejado incomunicados por estar en obras( es un decir). Obras que desde hace tiempo están paradas. Una carretera que se cerró al tráfico en octubre de de2025 y estaba previsto que fueran dos meses de cierre pero a estas alturas de abril de 2026 las obras están totalmente paralizadas.
Nadie ha pensado que aunque esto ya es un desastre, se podía haber aliviado algo, al menos, si se hubiesen finalizado las obras de la carretera de Los Yankis y abierto la carretera con lo que estos vecinos y todos los que diariamente conducen hacia la Algeciras Oeste no hubiesen quedado aislados como lo están ahora.
Las cabezas pensantes de todas las Administraciones( y digo todas) no han pensando en esta carretera y, como siempre, los ciudadanos son los grandes afectados.
Esto aumentará cuando se adjudiquen las obras del Acceso Norte que será pronto y que nos dejará a todos totalmente aislados.
Patricio González
Ex Alcalde de Algeciras











