
Calatayud, bien merece una escapada en cualquier época del año y existe el empeño de dar a conocer, cada día más, el disfrute de su visita turística, de difundir sus atractivos, la belleza artística y monumental, pero también de su exquisita gastronomía, donde el ternasco al horno es algo único y sus vinos, con bodegas importantes en torno a Calatayud donde el enoturismo es también una sugerente iniciativa.
Ir de tascas y bares buscando los mejores pinchos o banderillas con el tinto garnacha, es algo para no perdérselo. Y el disfrute de la fruta más dulce y sabrosa que existe en España: las cerezas, las claudias, los melocotones y los paraguayos, tienen un dulzor sin igual.
Desde Málaga se clama por un Ave, Iryo o la alta velocidad que sea, directo y sin paradas a Calatayud, aunque luego siga a Zaragoza, Huesca o Pamplona. Y lo piden, no solamente los miles y miles de militares andaluces en la Academia Militar de Calatayud, en la de Zaragoza o en Huesca, sino muchos posibles viajeros a los que sería muy sugestivo el poder llegar desde la Costa del Sol, con más de 3 millones de habitantes, directos a Calatayud en solo 3 horas de viaje. Eso se llamaría hacer Patria y difundir nuestros valores turísticos.


Calatayud los tiene, como el cercano Monasterio de Piedra a pocos minutos o la ciudad amurallada de Daroca, con muchos pueblos con encanto y joyas históricas. Entre Calatayud y Daroca a solo 5 minutos uno de otro, Paracuellos de Jiloca con su famoso y atractivo Balneario de aguas medicinales, Maluenda con su famoso convento e iglesia, Velilla, Morata, Fuentes de Jiloca con la maravilla de su iglesia y el tesoro de reliquias que guarda el Museo de su Sacristía, Montón y Villafeliche ahora en fiestas veraniegas con sus famosas cenas gastronómicas en lo que fue su Estación del Tren: Calatayud, Teruel, Sagunto o en su plaza con jotas y baile. Este año premiando Villafeliche a una «estrella» de la Televisión como es Xavi Fortes, director de «La Noche en 24 Horas» de RTVE.

La famosa copla que recorrió el mundo se sigue cantando. “Si vas a Calatayud….” Y allí te encuentras con la Hospedería, el Museo y el famosos Mesón de la Dolores. Solo 30 habitaciones con el más agradable sabor baturro, con unos desayunos en su cafetería que son motivo de atracción gastronómica y con unos comedores, con sabor al pasado, pero con platos que son una delicia en el presente, como la Borraja o el Ternasco.


En Agosto, del 13 al 16 las Fiestas de San Roque en Calatayud son multitudinarias, las Peñas, alguna con miles de socios son increíbles. Las charangas llegan de Teruel, de todo Aragón, de Navarra y la cercana Soria.
Desde el balcón del histórico Ayuntamiento, con la plaza de España abarrotada con miles y miles de personas, el chupinazo marca el inicio de tres días de marcha sin igual. Las vaquillas son de gran emoción para los mozos y el domingo 16 la plaza de toros sembrada de originales muñecos que los toros vapulean, es toda una novedad.
Pero Calatayud conserva su gran atractivo siempre. Su campo de golf se ofrece como complemento a unos dñias de disfrute de un territorio único, donde el Monasterio de Piedra, merece una mañana de visita con almuerzo incluido en el Comedor Reyes de Aragón. Una delicia.
Y situarse en el corazón de Calatayud, en el Mesón de la Dolores, aunque hay otros muchos alojamientos en la ciudad y alrededores, para quienes viajen con coche (recomendable, aunque el Ave te deje en Zaragoza y lo tengas que alquilar a buen precio, en la Estación Delicias. Calatayud es para todos los gustos. Y el visitante, además del disfrute de unos días deliciosos, se lleva de recuerdo para la familia, sus exquisitos dulces y sus famosos bizcochos “suela de zapato” de la mítica Pastelería Micheto, o unos décimos de lotería de la num. 1, la de Carrau, que tantos premios ha dado es famosa.
Las mejores vacaciones y el disfrute de unos días distintos, Pero muy agradables. “Si vas a Calatayud…”





Mesón de la Dolores: Telf 976 889 055
En Marbella, te organiza la visita “Viajes Amelia Telf 952 773 548 ó el Telf. 605 800 541 (Pepe Caracuel, director)


Calatayud busca inversiones y ofrece suelo para luchar contra “La España Vaciada”
Da pena llegar a pueblos que en los años 50 y antes, estaban llenos de vida y ahora son como fantasmas con las escuelas cerradas por falta de niños, las calles vacías, sin vida.
En Aragón como en otras regiones, la capital, Zaragoza, no cesa de abrir empresas, algunas de gran calibre con 3 ó 4.000 trabajadores, creando problemas de viviendas sociales, favoreciendo las colmenas humanas, provocando colapsos de tráfico cada mañana para ir y venir de los polígonos. Y los pueblos, vacíos. Algunos ancianos llorando su soledad. “Donde están tus chicos, pues” y la respuesta: “se empeñaron hasta los ojos “pa comprarse un pisico” y en Zaragoza están, A lo mejor vienen en verano”. Esa es la tónica.
Calatayud es el centro donde convergen los 67 pueblos de su Comarca más los de las comarcas vecinas como la de Aranda o Campo de Daroca a 25 minutos de Calatayud. Descentralizar la impresionante actividad industrial de Zaragoza volvería a llenar de vida todos esos pueblos cercanos, donde los empleados en los polígonos y las industrias situadas en Calatayud seguirían viviendo en la casa que ya fue de sus abuelos y ahora modernizada y a pocos minutos, tener su puesto de trabajo, sin necesidad de grandes desplazamientos.
La avaricia de “todo para Zaragoza, todo para Zaragoza” sin voluntad política de descentralizar, debe cambiar urgentemente y procurar que los puestos de trabajo se creen cerca de los pueblos, como es el caso posible de Calatayud, con una situación geográfica privilegiada, a medio camino entre Madrid y Barcelona, no lejos del puerto de Valencia y como centro comercial y social de más de 200 pueblos a su alrededor.
El polígono de La Charluca se amplía y se planifican otros nuevos de cara a esa nueva perspectiva. Y aparte de esa ansiada actividad industrial, potenciar los atractivos turísticos de Calatayud con el Monasterio de Piedra al lado puede dar un auge a la actividad hostelera. Claro que ahí también tiene mucho que decir la capital. Es urgente planificar una autovía rápida entre el Monasterio de Piedra y Calatayud, con su estación AVE que espera un tren directo Málaga, Calatayud, Zaragoza, Huesca o Pamplona.
Ahora, el Ayuntamiento de Calatayud, de la mano de CEOE Aragón, se ha presentado ante responsables de 25 grupos empresariales, fondos de inversión, consultoras, y potenciales inversores, como un destino para la implantación de proyectos generadores de empleo en sectores diversos.
Ha sido en un encuentro que forma parte del acuerdo de colaboración entre esta institución local y la organización empresarial, en el que se ha proyectado la ciudad bilbilitana mostrando las ventajas competitivas que ofrece, y el tejido empresarial consolidado con el que cuenta.
Benito Tesier, presidente de CEOE Aragón, ha señalado que “impulsar el tejido empresarial y la inversión en todo el territorio aragonés es fomentar la competitividad, el crecimiento socioeconómico y la vertebración global de Aragón. Este es el caso de Calatayud, que puede jugar un papel relevante en la captación de flujos vinculados al Corredor del Henares y al eje Madrid-Zaragoza: tiene ubicación, tradición empresarial, comarca, servicios y capacidad de crecimiento”.
Han sido José Manuel Aranda, el alcalde de Calatayud y senador de Aragón, junto con la presidenta de la Asociación Calatayud Empresa, Ruth Lázaro, los encargados de describir la situación geoestratégica, los espacios industriales, el dinamismo y proyectos que impulsan las empresas, así como los recursos y servicios y otros intangibles que diferencian a este municipio de 20.342 habitantes, centro de una importante comarcva y de otras vecinas.
Calatayud, un diamante por descubrir
La directora general de Industria y Competitividad, Innovación y Transformación Digital del Gobierno de Aragón, Mar Paños, afirmaba que tan importante es atraer nuevas empresas como hacer más grandes las que hay de sectores tradicionales que se están modernizando y cambiando. “El Gobierno de Aragón cuando habla de inversiones apuesta por todo el territorio, también por Calatayud” (sic), ha comentado.
“Merece la pena invertir en Calatayud es una opción de presente y de futuro porque es un diamante por descubrir” aseguraba Ruth Lázaro. La presidenta de Calatayud Empresa, indicaba en su mensaje muy emocional que cualquiera de las empresas que han llegado a la ciudad ha comprobado que se puede trabajar juntos, porque “tejemos relaciones y tratamos de dar visibilidad a quien invierte, innova, exporta, arriesga…”.
Lázaro invitaba a los asistentes a una nueva jornada empresarial en Calatayud, previsiblemente para el mes de octubre. “Conoceréis que somos sensatos, fieles a lo nuestro, y que no vendemos nada que no esté en nuestro ser”, decía la presidenta.
Crecer más allá de la capital

El alcalde, Dr. Aranda Lassa, ha dado las gracias al presidente de CEOE Aragón por su compromiso con el territorio, porque contribuye a generar crecimiento económico más allá de la capital aragonesa.
Las comunicaciones favorecen la atracción de inversiones, y Calatayud tiene una ubicación privilegiada por estar en el centro de las grandes ciudades y economías; Madrid, Cataluña, Comunidad Valenciana, Bilbao, o Pamplona, hacen que en un radio de 300 kilómetros, desde Calatayud se tenga acceso a un mercado potencial de 20 millones de habitantes y al 60% del PIB español.
Esta ciudad AVE la conecta con Zaragoza en 20 minutos, con Madrid en una hora y cuarto, y además de con Barcelona tiene conexiones con varias ciudades del sur del país.
Calatayud tiene muchas posibilidades industriales y también turísticas que es urgente se tomen en cuenta por la Administración para luchar, cuando antes, para acabar con la “España vaciada” y dar vida a los pueblos de las comarcas cercanas.
La industria y el turismo pueden ser el revulsivo. Calatayud es escenario de grandes fiestas, como las próximas de San Roque a mediados de agosto, con charangas, bailes, vaquillas y ambiente estilo sanfermines, que atrae a muchos visitantes. El 7 de septiembre la Virgen de la Peña y en junio las Alfonsadas son unas fiestas medievales que van ganando visitantes, aunque la monumentalidad, la gastronomía, las visitas enológicas a las bodegas y al Museo y mesón de La Dolores, tienen mucho tirón.












