

Junto a la Gasolinera en pleno corazón de Ricardo Soriano, frente a edificios emblemáticos como el Don Paco, el Valladolid o los de Horizonte con Mercadona en una punta y las oficinas del Patronato de Recaudación de la Diputación en otra, la amplia terraza de la Cafetería Semarango se anima con la llegada de la Primavera y el mejor tiempo.
Todo el año tiene su ambiente, pero en esta época florida y soleada, bajo la frondosidad de la espectacular arboleda que Nono, aquel ingeniero agrónomo joven plantó hace ya treinta años en Ricardo Soriano, la terraza de la Cafetería Semarango invita a disfrutar del café, de los desayunos con zumo de naranja fresca, de verdad y los pitufos o ya entrado el mediodía a saborear un
Menú con platos muy de la cocina andaluza, sea el salmorejo cordobés o los huevos fritos con chorizo y patata al horno, sin olvidar la exquisitez del Rabo de Toro donde uno se chupa hasta los huesos disfrutando de una salsa auténtica que da sentido al rabo de toro tal cual se empezó a difundir en Córdoba y Sevilla. Eso sí, es un plato por encargo que no entra en el módico menú.


Las chavalas que te sirven las mesas junto con Alejandro el dueño son todo amabilidad. Hay una buena cocina y con esa baraja se puede jugar y atender cada día a una clientela cada vez más fiel, que sale satisfecha.
Y esa es la meta. Una Cafetería como Semarango juega a fidelizar una clientela del entorno, a hacer gratis y atractivos los desayunos y a ofrecer, parada y fonda al paseante, al trabajador y al vecindario de la Avenida Ricardo Soriano y a todo ese entorno residencial que baja hasta Franks Corner ese sitio de copas y de encuentro en el tardeo de cada crepúsculo, que tanto éxito tiene a partir de las seis de la tarde.
Mientras, la Cafetería Semarango impone su grata oferta de desayunados, de meriendas, del café de media mañana y del atractivo y contundente menú que deja a todos sus comensales satisfechos.













