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Home Andalucía

Gibraltar: El ministro principal y la ministra Arias-Vásquez invitados por el Presidente de España a la Global Progressive Mobilisation en Barcelona

Jose Luis Yague by Jose Luis Yague
18/04/2026
in Andalucía, Campo de Gibraltar, Cultura y Sociedad, Gibraltar
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Gibraltar: El ministro principal y la ministra Arias-Vásquez invitados por el Presidente de España a la Global Progressive Mobilisation en Barcelona
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El Ministro Principal del Gobierno de SM en Gibraltar, Fabián Picardo, y la Ministra de Salud, Atención y Empresa, Gemma Arias-Vásquez, asisten en Barcelona a la conferencia Global Progressive Mobilisation por invitación del Presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez. Asimismo, asisten a la cena oficial organizada por el mandatario español.

La Global Progressive Mobilisation reúne a líderes progresistas, responsables políticos, activistas y pensadores de todo el mundo. La edición de este año ha contado con un cartel de ponentes de altísimo nivel, entre ellos el Presidente del Gobierno de España, Pedro Sánchez; el Ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares Bueno; José Luis Rodríguez Zapatero, expresidente del Gobierno de España; Luiz Inácio Lula da Silva, Presidente de Brasil; António Costa, Presidente del Consejo Europeo; David Lammy, Viceprimer Ministro del Reino Unido; y Teresa Ribera, Vicepresidenta Ejecutiva de la Comisión Europea, entre muchos otros.

En el marco del programa, el Ministro Principal fue invitado a participar en una mesa redonda titulada “Afrontar la crisis del coste de la vida”, donde expuso la perspectiva de Gibraltar sobre los retos a los que se enfrentan los trabajadores y las familias, así como la importancia de que los gobiernos progresistas respondan de forma práctica y con sensibilidad a las presiones derivadas del aumento del coste de la vida.

El Ministro Principal indicó: “Quiero agradecer al Presidente del Gobierno Pedro Sánchez por invitarnos a Gemma y a mí a asistir a la Global Progressive Mobilisation en Barcelona, así como a la cena oficial que ha organizado con motivo de este evento.

Ha sido un verdadero placer poder participar en una mesa redonda tan importante sobre la crisis del coste de la vida, que sigue afectando a trabajadores y familias en todo el mundo. Aproveché la ocasión para explicar el enfoque de Gibraltar para apoyar a nuestra comunidad en un contexto de incertidumbre económica global.

Es fantástico poder reencontrarse con buenos amigos y tener la oportunidad de seguir estrechando los lazos de amistad y diálogo con colegas de toda Europa y de otros lugares, algo que sigue siendo clave en el contexto político e internacional actual”. 

El Gobierno de Gibraltar celebra el respaldo unánime de los Estados miembros de la UE al Tratado y la confirmación de que las nuevas disposiciones entrarán en vigor el 15 de julio

El Gobierno de Gibraltar valora positivamente el anuncio del Consejo Europeo, tras el informe del COREPER [Comité de Representantes Permanentes de los Gobiernos de los Estados miembros de la Unión Europea], confirmando que se ha acordado el texto del acuerdo entre el Reino Unido y la Unión Europea sobre Gibraltar, así como su firma y su aplicación provisional.

La Unión Europea ha confirmado que el acuerdo podrá aplicarse provisionalmente a partir del 15 de julio.

Se trata de una noticia muy positiva.

La nueva fecha aporta certeza y tiempo adicional para prepararse.

Permite saber con exactitud cuándo comenzarán a aplicarse las nuevas normas.

Además, ofrece a las empresas de Gibraltar, que deben adaptarse a los nuevos procedimientos aduaneros, más tiempo para ajustarse y perfeccionar los nuevos mecanismos.

Asimismo, el Gobierno ha recibido garantías de que el nuevo Sistema de Entradas y Salidas (EES) europeo, que entra en vigor el 10 de abril, NO se aplicará a los residentes de Gibraltar, sea cual sea el color de su tarjeta de registro civil.

El Gobierno de Gibraltar se ha asegurado de que todos los aspectos legales y operativos estuvieran preparados antes del 10 de abril para que no pudiera decirse que Gibraltar estaba retrasando la aplicación provisional del acuerdo. Ahora sabemos cuándo estará preparada la UE y disponemos de más tiempo para que nuestros ciudadanos y empresas se adapten a las nuevas disposiciones.

El Gobierno de Gibraltar celebra que los 27 Estados miembros de la UE hayan aprobado estos acuerdos por unanimidad, lo que supone un paso decisivo en el proceso.  Este respaldo colectivo aporta mayor seguridad y autoridad al marco acordado, y refleja el compromiso común de toda la Unión Europea de poner en práctica estas nuevas disposiciones de manera duradera y ordenada.

El Ministro Principal, Fabián Picardo, declaró: “La confirmación de hoy es positiva porque proporciona a Gibraltar algo que tanto la ciudadanía como las empresas deseaban: claridad y tiempo.

Entiendo que la inquietud suscitada en las últimas semanas no se debe al contenido del Tratado, sino a la falta de plazos suficientemente claros y a lo limitados que eran los calendarios con los que hemos tenido que trabajar.

Por ello, el Gobierno ha tenido que trabajar para que Gibraltar estuviera listo, desde el punto de vista legal, material y operativo, para la fecha límite del 10 de abril del sistema EES.

Durante todo ese periodo, fuimos compartiendo información en cada fase tan pronto como fue posible hacerlo.

Este tiempo adicional permitirá ahora a las empresas perfeccionar los nuevos mecanismos aduaneros y ofrecer a la ciudadanía una mayor tranquilidad a medida que nos acercamos a su aplicación.

En todo momento, el Gobierno ha tratado de ser lo más transparente posible con todas las partes interesadas, proporcionando información antes y con mayor detalle que cualquier otra parte del acuerdo.

Estoy muy satisfecho de que el Tratado haya recibido ahora el apoyo unánime de los 27 Estados miembros de la UE.

También me alegra mucho poder ofrecer a nuestros comerciantes el tiempo adicional que deseaban y a nuestra gente la certeza que reclamaban.

Sumado a las garantías de que los residentes de Gibraltar estarán exentos del EES en la frontera entre Gibraltar y España, se trata de un avance muy, muy positivo”.

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El Aeropuerto de Gibraltar se abre a los vuelos con toda Europa gestionado por un empresa al 50 por ciento con capital de España

El viceministro Principal del Gobierno de Gibraltar Dr. Joseph García ha desvelado, durante su Conferencia en la Universidad de Gibraltar, diversos aspectos sobre la nueva Relación  Gibraltar- Europa.

Llama la atención la explicación sobre el nuevo funcionamiento del Aeropuerto Internacional de Gibraltar cuya terminal acogerá vuelos desde distintas partes de Europa y no solamente de aeropuertos del Reino Unido y Marruecos, como ocurre actualmente, además de los vuelos civiles de jets privados que han estado utilizando el Aeropuerto de Gibraltar bien como llegada para acontecimientos de golf, vacaciones o hípica en Sotogrande o de hombres de negocios que exploran las posibilidades de inversión desde Gibraltar.

Aunque recogemos toda su importante exposición sobre Gibraltar y Europa, destacamos por su importancia, sus aclaraciones sobre el uso compartido del Aeropuerto de Gibraltar, donde dice:

“El debate sobre el aeropuerto se enmarca ahora en el contexto de una nueva relación con la Unión Europea. 

Esto forma parte del nuevo Tratado acordado entre el Reino Unido y la UE. 

Como todos sabrán, el Reino Unido es el signatario, debido a nuestra posición constitucional. 

Sin embargo, Gibraltar ha sido el negociador. 

El Reino Unido tiene un interés militar directo en el aeropuerto, y ambos hemos defendido cada centímetro de nuestra soberanía a lo largo de todo el proceso. 

En la práctica, el resultado es sencillo de comprender: los vuelos entre Gibraltar y la Unión Europea volverán a ser posibles, bajo un marco legal que protege la soberanía de Gibraltar y preserva nuestra relación con el Reino Unido. 

Las aerolíneas británicas seguirán volando entre Gibraltar y el Reino Unido. 

Las aerolíneas de la UE podrán volar entre Gibraltar y la Unión Europea. 

Los tratados de este tipo se rigen por Comités. 

En este caso, se creará un Comité Especializado sobre Aviación entre el Reino Unido y la UE. 

Este Comité desempeñará una función de supervisión. 

Garantizará que se cumplan las normas y que se respete el Tratado. 

El mecanismo para ello consistirá en visitas de inspección e intercambios de información. 

Y estas solo tendrán lugar mientras haya vuelos a la Unión Europea o en preparación para dichos vuelos. 

Gibraltar ha acordado aplicar la legislación de la UE en cuatro ámbitos, a través de nuestros propios instrumentos constitucionales. 

Esto es lo que solíamos hacer cuando formábamos parte de la UE. 

Los cuatro ámbitos son: los derechos de los pasajeros con movilidad reducida; las tasas aeroportuarias las franjas horarias aeroportuarias; yel handling en tierra. 

Se constituirá una nueva empresa en Irlanda, integrada por Gibraltar y España al 50 %.  Dicha empresa irlandesa adjudicará la licitación para la empresa operadora que gestionará el aeropuerto. Dado que se tratará de una empresa al 50 %, no podrá haber cambios en el acuerdo existente sin nuestro consentimiento. 

La titularidad de la terminal aérea seguirá siendo del Gobierno de Gibraltar que la construyó.  La titularidad de la pista y de las plataformas y edificios asociados seguirá perteneciendo al Ministerio de Defensa.  No habrá ningún cambio de titularidad. 

Los pasajeros y otras personas podrán interponer acciones judiciales contra la empresa conjunta en Gibraltar o ante los tribunales de cualquier Estado en el que sean aplicables los convenios internacionales pertinentes. 

Esto refleja la situación que teníamos durante nuestro periodo de pertenencia a la UE. Así pues, el aeropuerto se beneficiará de una nueva relación con la Unión Europea que, al mismo tiempo, protege nuestra relación con el Reino Unido. 

Es lo mejor de ambos mundos. 

Se han sentado las bases para una nueva red de rutas hacia la UE.  Aunque ahora corresponde a las aerolíneas aprovechar esta oportunidad, las posibilidades son infinitas. 

Hay una paradoja en todo esto.  Mientras Gibraltar y Reino Unido formaban parte de la Unión Europea, el aeropuerto era un tema polémico.  Ahora que estamos fuera de la Unión Europea, está llamado a convertirse en un ámbito de cooperación.  Y en esta contribución para Gibraltar y la UE, es importante reconocer ese hecho. 

Este avance se ha materializado a pesar del Brexit”  ha afirmado el viceministro principal, Joe García, quien comenzó su documentada conferencia como uno de los tres gibraltareños: el ministro principal y socio de Gobierno, Fabián Picardo, el propio Dr. Garcia y el Fiscal General de Gibraltar, Mr. Llamas, diciendo:

“Es un privilegio para mí poder dirigirme a ustedes en la Universidad de Gibraltar. Una institución nacida de un sueño político y ahora arraigada firmemente en la realidad.  Una universidad que encarna la ambición: de comprometerse, de aprender, y de reafirmar el lugar de Gibraltar en la Commonwealth y en el mundo. 

Estoy muy agradecido a la Rectora, a Darren Fa [Director de Programas Académicos y de Investigación] y a todo el equipo por su amable invitación para pronunciar este discurso. Me siento especialmente orgulloso de poder continuar mi relación con la Universidad como Investigador Honorario. 

Esta mañana quiero contar una historia sobre una pequeña comunidad que se ve moldeada por decisiones tomadas muy lejos de ella. Es la historia de cómo Gibraltar se convirtió en una víctima de las batallas ideológicas sobre Europa libradas entre la clase política del Reino Unido. Se trataba de batallas políticas internas. En las que Gibraltar no tuvo voz. Ni voto.  Ninguna influencia. 

Así pues, el tema es “Gibraltar y Europa: pasado, presente y futuro”. 

Es un tema que no podría ser más relevante, dada la publicación, hace tres semanas, del texto completo del Tratado que regirá la relación de Gibraltar con la UE.  Además, es un tema intensamente político. Estratégico, pero también emocional. Porque, hace 53 años, el Reino Unido entró a formar parte de la Comunidad Económica Europea. Y Gibraltar le siguió. 

Hace diez años, el Reino Unido abandonó la Unión Europea. Y Gibraltar le siguió. 

Nosotros no tomamos esa decisión.  No tuvimos ninguna influencia en ella.  No pudimos impedirla.  Pero tuvimos que afrontar las consecuencias.  Considero que Gibraltar fue una víctima.  Que esas decisiones, tomadas a más de mil millas de distancia, nos embarcaron en un viaje extraordinario. 

Es la historia de un pequeño pueblo moldeado por fronteras. Unas veces estaban abiertas, otras veces cerradas y, a menudo, eran utilizadas como arma arrojadiza contra el pueblo gibraltareño. 

También es la historia de cómo el impacto de las políticas globales termina generando consecuencias muy locales.  Una historia de cómo las guerras internas en el Reino Unido con respecto a Europa, libradas durante décadas, acabaron arrastrando a Gibraltar.  Primero, para salir de la Unión Europea. Y después para negociar una relación futura con ella.  No ha sido un camino fácil.Ha sido inesperado y sin ningún precedente. Ningún Estado Miembro había abandonado la Unión Europea hasta ese momento. 

Huelga decir que nos vimos muy limitados por nuestra conexión con un Estado Miembro en particular. 

De modo que, para desarrollar varios temas relevantes, me propongo estructurar esta ponencia en orden cronológico.  Probablemente, no cabría esperar otra cosa de un historiador como yo. Y mientras reflexionamos sobre dónde hemos estado, dónde hemos llegado y hacia dónde nos dirigimos, éste es,  en la actualidad, una década después del referéndum del Brexit, un buen momento para reflexionar sobre estas cuestiones.

Gibraltar antes de la Adhesión

Quiero establecer el contexto con unas breves palabras acerca del periodo anterior a la adhesión.  Hablo de la época anterior a 1973.  Aquel era un mundo diferente y también una Europa diferente.  Un continente dividido por las ideologías, simbolizado por el Muro de Berlín. 

Cuando Gibraltar vivía su propio bloqueo en este pequeño rincón de Europa.  Una dictadura militar fascista al otro lado de una frontera cerrada.  Era una época en la que un 60 % de nuestra economía se basaba en el gasto en defensa del Reino Unido.  Cuando el mayor empleador era el astillero naval. 

Y cuando estábamos físicamente separados del continente europeo en todos los aspectos. 

Por supuesto, la política deliberada de coacción y aislamiento de Franco resultó ser un fracaso.  En aquel momento, el ideal europeo se encontraba en una fase muy incipiente.  Para Gibraltar, Europa no era una tierra de oportunidades ni de derechos.  Era un concepto lejano. Algo teórico y físicamente inalcanzable. Resulta esencial comprender este contexto para apreciar mejor lo que vino después. 

Así que, mientras en el Reino Unido comenzaban a surgir los debates sobre la Comunidad Económica Europea, en Gibraltar no se imaginaba ni se discutía la perspectiva de una adhesión a la Unión Europea. La realidad de vivir bajo un asedio hacía que las exigencias del presente fueran mucho más relevantes que los experimentos políticos del futuro.  Por ejemplo, alcanzar la paridad salarial con el Reino Unido era una preocupación mucho más práctica. 

El Reino Unido y Gibraltar se incorporan a la CEE

La Comunidad Económica Europea se constituyó en 1957 con la firmadelTratado de Roma. Seis años más tarde, el Reino Unido decidió adherirse.  No es un dato muy conocido que hubo dos intentos, uno en 1963 y de nuevo en 1967. En ambas ocasiones, Francia les cerró las puertas. El General De Gaulle vetó la entrada del Reino Unido. En aquel momento, de forma bastante ominosa, predijo que Gran Bretaña era “incompatible” con Europa; que tenía una “mentalidad insular”; y que el Reino Unido albergaba una “hostilidad profundamente arraigada” hacia cualquier proyecto paneuropeo. Esto dejó un mal sabor en muchas bocas. La ironía no pasó desapercibida para nadie. 

Precisamente el General tenía más motivos que nadie para estar agradecido al Reino Unido.  Su doble veto dañó la imagen de Francia y de Europa en el Reino Unido. De modo que, para el Reino Unido, al final, fue una cuestión de “a la tercera va la vencida”.  El momento llegó finalmente cuando, junto con Dinamarca e Irlanda, se unieron por fin a lo que entonces eran las Comunidades Europeas, el 1 de enero de 1973. 

Esto tuvo un impacto inmediato en Gibraltar.  La adhesión del Reino Unido se aplicó a Gibraltar en virtud del Artículo 227(4) del Tratado de Roma. Este establecía que sus disposiciones “…se aplicarán a los territorios europeos de cuyas relaciones exteriores sea responsable un Estado Miembro”. 

Gibraltar optó por una adhesión a la CEE muy sustancial.  Nos convertimos en el único Territorio Británico de Ultramar en formar parte del club europeo.  La aplicación de los Tratados a Gibraltar estaba, como ya sabemos, sujeta a ciertas exenciones.  Estas se establecieron en los Artículos 28 a 30 de la Ley de Adhesión del Reino Unido de 1972 (1972 UK Act of Accession).  Estas excepciones consistían en que Gibraltar: permanecería al margen de la Política Agrícola Común; permanecería al margen de la Política Pesquera Común; no aplicaría el IVA; y quedaría fuera de la Unión Aduanera.  Era un estatus muy singular. Una forma de pertenencia creada a medida, “a la carta”, que reflejaba la realidad geográfica, económica y política de Gibraltar. 

En el contexto del actual Tratado de relación propuesto, existen dos puntos importantes que cabe destacar. El primero es que la nueva relación también será única y creada a medida.  Y el segundo es que Gibraltar se conectará con Europa en ámbitos de los que estuvimos excluidos durante nuestro periodo de pertenencia.  Pero ya hablaremos de eso más adelante. 

Un hito importante en esta historia es que, a los dieciocho meses de su adhesión a la CEE, el Reino Unido celebró un referéndum para determinar si el pueblo deseaba salir. En esta ocasión, las opiniones profundamente arraigadas sobre la cuestión de Europa dividieron al Partido Laborista.  En su programa electoral para las elecciones generales tanto de febrero como de octubre de 1974, el Partido Laborista había prometido a los votantes renegociar la pertenencia del Reino Unido a la CEE. El partido estaba dividido sobre este tema. 

El Primer Ministro, Harold Wilson, utilizó el referéndum como herramienta política para gestionar esas divisiones internas. Dicen que la historia a menudo se repite. Avancemos rápidamente. Unos cuarenta años más tarde, el Primer Ministro David Cameron aplicaría la misma solución al mismo problema.  Sin embargo, existe una diferencia importante, como bien sabemos; el resultado en cada caso. 

En junio de 1975, el 67,2 % votó a favor de continuar perteneciendo a la UE.  Pero el hecho de que el referéndum se celebrara tan pronto fue bastante notable.  En cualquier caso, Gibraltar no fue incluido en aquella votación. 

Fue un recordatorio de que nuestro destino europeo a menudo ha dependido de la política interna del Reino Unido y no de nuestras propias decisiones.  Así pues, la realidad es que el impacto de la adhesión a la CEE resultó ser muy limitado para Gibraltar.  La frontera terrestre con España estaba físicamente cerrada.  No existían rutas comerciales terrestres entre Gibraltar y Europa. La propia España no formaba parte del club europeo. Esto facilitó la negociación de ese estatuto creado a medida para Gibraltar. 

Por su parte, [el Reino Unido] consultó al Gobierno de Gibraltar sobre nuestras condiciones de adhesión.  Sir Joshua Hassan me contó que actuaron en gran medida siguiendo los consejos del propio Reino Unido. Por supuesto, los tiempos han cambiado. Ahora tenemos la enorme suerte de contar con nuestros propios expertos en Derecho Europeo. En primer lugar, por supuesto, el Fiscal General, Michael Llamas, un verdadero pilar de conocimiento y experiencia. Con la inestimable colaboración del Director de la Casa de Gibraltar en Bruselas, Daniel D’Amato. 

Ellos nos han guiado con pericia y profesionalidad a través del complejo terreno minado de la salida de la UE y las negociaciones sobre las relaciones futuras. El 1 de noviembre de 1993, la Comunidad Económica Europea pasó a ser la Comunidad Europea. Eso ya fue toda una declaración de intenciones. A continuación, en 2009, se convirtió en la Unión Europea. Una declaración aún más contundente. Cada nuevo tratado hacía saltar las alarmas entre los antieuropeístas del Reino Unido. 

Pero para Gibraltar, el periodo comprendido entre 1973 y 1986 transcurrió, en general, sin incidentes notables. Gibraltar pudo beneficiarse de cuatro libertades fundamentales:la libre circulación de personas; la libertad de establecimiento; la libre circulación de capital;y la libre prestación de servicios. En general, la gente de Gibraltar mantenía una mentalidad proeuropea. 

Incorporacion de España a la CEE en 1986

Pero la Comunidad Europea seguía siendo una entidad lejana.  No fue hasta que España se incorporó, en 1986, cuando Europa llegó por fin hasta nuestras puertas. Casi de inmediato, Madrid nos ofreció una muestra de lo que estaba por venir.  No les bastó con abrir la frontera a cambio de la adhesión a la UE.  Además, exigieron y obtuvieron un proceso de negociación sobre la soberanía de Gibraltar. Y por si eso no fuera suficiente, menos de 24 horas después de firmar el Tratado de Adhesión, cuando la tinta de la firma española aún no se había secado, Madrid envió rápidamente una notificación al Ministerio de Asuntos Exteriores del Reino Unido (Foreign Office).  En él se establecía que su adhesión a la CE no implicaba ningún cambio en la posición de España con respecto a Gibraltar.  Londres simplemente tomó nota. 

Así pues, la experiencia europea de Gibraltar se dividió en dos fases muy distintas. La primera, desde 1973 hasta 1985, en general fue tranquila.  Sin embargo, la segunda, desde 1986 hasta 2020, fue mucho más turbulenta que la anterior. 

La adhesión de España dio un vuelco a la pertenencia de Gibraltar a la UE.  España buscó tantear, cuestionar y socavar el estatus que Gibraltar había disfrutado en Europa.  Procesos, procedimientos e instituciones que no habían sido cuestionados durante más de una década fueron sometidos de repente a un minucioso escrutinio. Gibraltar se convirtió en el blanco de la hostilidad de los eurodiputados españoles recién elegidos.  Nos encontramos en la línea de fuego de Comisarios españoles nacionalistas. Incluso en el punto de mira de uno o dos jueces españoles. Este mismo debate sobre la soberanía ya se había desarrollado anteriormente en las Naciones Unidas durante décadas.  En 1986 se extendió de Nueva York a Bruselas,donde España encontró un nuevo escenario institucional sobre el que defender su reivindicación. 

Los pasillos de la Comisión Europea fueron ese escenario, así como las comisiones del Parlamento Europeo y las salas de reuniones del Consejo Europeo. 

Apertura de la Frontera

Así pues, la adhesión de España dio lugar a toda una serie de cuestiones como consecuencia de su continua reivindicación de la soberanía sobre Gibraltar.  Pero antes de todo eso, de hecho, incluso antes de su adhesión formal, había que resolver la cuestión de la frontera terrestre entre Gibraltar y España. 

El General Franco había cerrado las puertas bruscamente en 1969.  Tras la muerte de Franco, permanecieron cerradas durante casi diez años más. Se abrieron en febrero de 1985, diez meses antes de la adhesión de España.  Y las abrieron porque se veían obligados a hacerlo.  Resulta significativo que, en aquel momento, la frontera había permanecido cerrada durante más tiempo bajo una España democrática que bajo la dictadura.  Esto no contribuía a inspirar confianza precisamente. 

Pero, en retrospectiva, el Reino Unido cometió un grave error estratégico. No fue simplemente una oportunidad perdida, sino que determinó las siguientes cuatro décadas de la experiencia de Gibraltar en Europa.  Londres podría haber insistido en que se levantaran incondicionalmente todas las restricciones contra Gibraltar, como precio de la entrada de España.  Ese fue el enfoque firme que el General De Gaulle adoptó con el Reino Unido en 1963 y de nuevo en 1967. 

Sin embargo, en este caso, el Reino Unido adoptó una postura más conciliadora con la esperanza de que España correspondiera.  Esto resultó ser un grave error de juicio.  El resultado de este fracaso de la política británica pronto se hizo más que evidente.  Y los sucesivos Gobiernos españoles llegaron a ver el proyecto europeo como un vehículo a través del cual poder impulsar su reivindicación sobre Gibraltar. 

El Aeropuerto: pasado y presente

Esto quedó claro casi de inmediato. Si existe un tema que resume la conflictiva relación de Gibraltar con España dentro de la UE, ese es el aeropuerto.  A los 18 meses de su adhesión, España vetó un paquete de liberalización aérea basándose en su aplicación al aeropuerto de Gibraltar. Inicialmente, el Reino Unido se mostró crítico con las acciones de Madrid. Sin embargo, después de seis meses y un giro de 180 grados, el Reino Unido también aceptó excluir al aeropuerto de Gibraltar de la medida. Los intereses del Reino Unido prevalecieron sobre los de Gibraltar. No se trataba solamente de ganarse la buena voluntad de España. Se esperaba que el paquete de medidas aéreas reportase considerables beneficios económicos a las aerolíneas británicas. 

Ante esta disyuntiva, el Reino Unido se decantó por sus propios intereses. Así que el aeropuerto de Gibraltar quedó excluido. Salvo que esta medida se denominó como una “suspensión”. Una suspensión que únicamente se levantaría cuando Gibraltar aplicara un acuerdo anglo-español sobre el aeropuerto que se había alcanzado en diciembre de 1987. 

Cuando Gibraltar impugnó esta decisión ante el Tribunal Europeo, este se negó a examinar el fondo del asunto, declarándolo inadmisible por motivos técnicos. Sin embargo, el acuerdo de 1987 nunca se aplicó. Gibraltar continuó siendo excluido de las sucesivas medidas adoptadas en materia de aviación. 

Hasta 2006, tras el Foro Trilateral de Diálogo, no se reanudaron los vuelos entre Gibraltar y Madrid. España aceptó no solicitar la suspensión del aeropuerto de Gibraltar de la legislación sobre aviación civil de la UE. También se acordó que todas las medidas de las que Gibraltar había sido excluido se le aplicarían desde entonces. Y que Gibraltar construiría una nueva terminal aérea paralela a la valla fronteriza, con acceso directo a otro edificio en el lado español. Gibraltar cumplió su parte del acuerdo. 

La nueva terminal se inauguró a finales de 2011. Desafortunadamente, el Gobierno de España cambió precisamente en ese momento.

El nuevo Gobierno del Partido Popular dio marcha atrás en la política de sus predecesores socialistas. Pasaron de la cooperación con Gibraltar a la confrontación abierta.Esa postura estuvo encabezada por José Manuel García Margallo que decretó colas y dificultades en el paso de la Frontera que retuvieron a miles de personas mas de 8 horas. 

Se convirtió en el ministro de Asuntos Exteriores más contrario a Gibraltar desde los tiempos del General Franco.  Madrid abandonó los Acuerdos de Córdoba.  A pesar de que ni el Reino Unido ni Gibraltar lo hicieron. Y esas acciones tuvieron consecuencias para toda Europa, cuando España bloqueó una serie de medidas de aviación para toda la Unión Europea.

Pie de Fotos.- Las temibles colas de García Margallo que cada día hacían sufrir hasta más de ocho horas de espera para volver a España, hicieron un daño tremendo a los miles de trabajadores, a los niños y jovenes estudiantes que habían cruzado como cada mañana para asistir a las clases en Gibraltar y a miles de turistas y familias de La Línea y Campamento San Roque.- Fotos Archivo

El Reino Unido defendió firmemente el principio de que la legislación europea en materia de aviación civil se aplicaba al aeropuerto.  Y el asunto quedó en punto muerto.  Pero entonces, en junio de 2016, el Reino Unido votó a favor de salir de la Unión Europea.  Esto cambió la dinámica de la cuestión del aeropuerto de forma instantánea.  Resultó obvio para todas las partes, incluida la Comisión Europea, que el asunto desaparecería una vez que el Reino Unido saliera de la Unión Europea y se llevara a Gibraltar consigo.  Por lo tanto, conviene recordar que, antes del Brexit, el aeropuerto de Gibraltar tenía derecho a la conectividad aérea con la UE.  Tras el Brexit, esos derechos se perdieron por completo. 

Fue muy decepcionante, por decirlo suavemente, que la Comisión Europea, la guardiana de los Tratados, no actuara y no defendiera el derecho comunitario en este ámbito.  Las instituciones de la UE optaron por no intervenir.  El Reino Unido solo pudo mantener el punto muerto.  Otros Estados Miembros únicamente ofrecieron sus condolencias.  Y España supo sacar partido de esta falta de interés generalizada.

 El Aeropuerto: El Futuro 

Hemos repasado el pasado y el presente. ¿Y qué hay del futuro?  ¿Qué lugar ocupa el aeropuerto en el Tratado? 

Como he dicho, Gibraltar se encuentra actualmente fuera de la UE y sin derechos automáticos.  Eso significa que los principios que defendimos durante décadas ya no se aplican. El debate sobre el aeropuerto se enmarca ahora en el contexto de una nueva relación con la Unión Europea.  Esto forma parte del nuevo Tratado acordado entre el Reino Unido y la UE.  Como todos sabrán, el Reino Unido es el signatario, debido a nuestra posición constitucional. Sin embargo, Gibraltar ha sido el negociador. El Reino Unido tiene un interés militar directo en el aeropuerto, y ambos hemos defendido cada centímetro de nuestra soberanía a lo largo de todo el proceso.  En la práctica, el resultado es sencillo de comprender: los vuelos entre Gibraltar y la Unión Europea volverán a ser posibles, bajo un marco legal que protege la soberanía de Gibraltar y preserva nuestra relación con el Reino Unido. 

Las aerolíneas británicas seguirán volando entre Gibraltar y el Reino Unido.  Las aerolíneas de la UE podrán volar entre Gibraltar y la Unión Europea.  Los tratados de este tipo se rigen por Comités. 

Pie de Foto.- El ministro principal del Gobierno de Gibraltar, Fabián Picardo, el viceministro Dr. Joseph García y el Fiscal General Albert Llamas, han sdo los negociadores que han hecho posible el nuevo Tratado con la Unión Europea.- Foto Archivoo La Tribuna Hoy, Andalucia

En este caso, se creará un Comité Especializado sobre Aviación entre el Reino Unido y la UE. Este Comité desempeñará una función de supervisión. Garantizará que se cumplan las normas y que se respete el Tratado.El mecanismo para ello consistirá en visitas de inspección e intercambios de información. Y estas solo tendrán lugar mientras haya vuelos a la Unión Europea o en preparación para dichos vuelos. 

Gibraltar ha acordado aplicar la legislación de la UE en cuatro ámbitos, a través de nuestros propios instrumentos constitucionales. Esto es lo que solíamos hacer cuando formábamos parte de la UE. Los cuatro ámbitos son: los derechos de los pasajeros con movilidad reducida; las tasas aeroportuarias; las franjas horarias aeroportuarias; y el handling en tierra. 

Se constituirá una nueva empresa en Irlanda, integrada por Gibraltar y España al 50 %. 

Dicha empresa irlandesa adjudicará la licitación para la empresa operadora que gestionará el aeropuerto. Dado que se tratará de una empresa al 50 %, no podrá haber cambios en el acuerdo existente sin nuestro consentimiento.  La titularidad de la terminal aérea seguirá siendo del Gobierno de Gibraltar que la construyó. 

Pictured:The Royal Gibraltar Regiment on parade in front of the Rock of Gibraltar. British Forces Gibraltar were delighted to welcome Their Royal Highnesses The Earl and Countess of Wessex as they arrived in Gibraltar for a visit to mark The Queen’s Platinum Jubilee.

La titularidad de la pista y de las plataformas y edificios asociados seguirá perteneciendo al Ministerio de Defensa.  No habrá ningún cambio de titularidad. 

Pie de Foto.-Los Red Arrow en formación llegando a la base aérea de la RAF en Gibraltar.- Foto Archivo Jonh Bugeja

Los pasajeros y otras personas podrán interponer acciones judiciales contra la empresa conjunta en Gibraltar o ante los tribunales de cualquier Estado en el que sean aplicables los convenios internacionales pertinentes.  Esto refleja la situación que teníamos durante nuestro periodo de pertenencia a la UE. 

Así pues, el aeropuerto se beneficiará de una nueva relación con la Unión Europea que, al mismo tiempo, protege nuestra relación con el Reino Unido.  Es lo mejor de ambos mundos.  Se han sentado las bases para una nueva red de rutas hacia la UE. 

Aunque ahora corresponde a las aerolíneas aprovechar esta oportunidad, las posibilidades son infinitas. 

Hay una paradoja en todo esto.  Mientras formábamos parte de la Unión Europea, el aeropuerto era un tema polémico.  Ahora que estamos fuera de la Unión Europea, está llamado a convertirse en un ámbito de cooperación.  Y en esta contribución para Gibraltar y la UE, es importante reconocer ese hecho.  Este avance se ha materializado a pesar del Brexit. 

La frontera terrestre: Pasado y Presente

Pero esta ponencia trata sobre el pasado, el presente y el futuro. Así que ahora voy a hacer algunas observaciones en relación con la frontera terrestre. Las puertas de la frontera se abrieron en febrero de 1985.  Pero eso no significó que la frontera comenzara a funcionar como un paso fronterizo normal entre dos partes de la UE.  Ni mucho menos. 

Durante décadas, la forma en la que España gestionaba la frontera terrestre fue muy cuestionable. A menudo, el flujo de personas, vehículos y mercancías solía verse negativamente afectado por el estado de las relaciones políticas entre Gibraltar y España en cualquier momento dado. 

Pero, una vez más, las instituciones de la UE no hacían preguntas. Durante décadas, las cuestiones fronterizas fueron objeto de la misma apatía que experimentamos con el aeropuerto.  De hecho, no fue hasta 2013 cuando la Comisión Europea envió una misión de inspección a Gibraltar.  Esto se produjo en respuesta a los largos retrasos provocados por el ministro de Asuntos Exteriores español García Margallo. 

Aquellas colas llegaron a superar las ocho horas.  La intervención europea solo se produjo tras una presión ejercida por el Reino Unido a muy alto nivel.  El Primer Ministro Cameron interrumpió sus vacaciones para plantear el asunto al entonces Presidente de la Comisión, José Manuel Barroso.  Como resultado, la Comisión Europea envió tres misiones de inspección a la frontera en 2013, 2014 y 2015.  Tardó un tiempo, pero la Comisión acabó declarando que los controles que provocaban los retrasos prolongados eran “desproporcionados”.  La situación en la frontera mejoró gracias a esa intervención.  Pero nunca fue perfecta. 

El General Franco había utilizado el tránsito fronterizo como arma arrojadiza en la década de 1960.  Sus sucesores continuaron haciéndolo.  La frontera se utilizó como medida de presión; a veces por los ministros de Madrid; a veces por las autoridades regionales y de Algeciras; a veces mediante obstrucciones administrativas; y a veces por funcionarios individuales por propia iniciativa personal según su ideología. Y todo esto incluso cuando tanto Gibraltar como España formaban parte de la Unión Europea. 

El objetivo era siempre el mismo: afectar a la economía y hacer daño a la población de Gibraltar.  Sin embargo, la legislación de la UE ofrecía cierto grado de protección.  Esa cobertura jurídica se perdió cuando salimos. Por lo tanto, debería resultar obvio que el Brexit tenía el potencial de generar un desafío muy serio para nosotros. 

Pie de Foto, En perfecta coalición el ministro principal del Gobierno de Gibraltar Fabián Picardo y el viceministro, Dr García durante un acto masivo en Casemates.- .–

La Frontera Terrestre y el Futuro

Al analizar el panorama del futuro de la frontera, es esencial tener en cuenta las circunstancias del pasado.  La forma en que se abusó de ella.  La forma en que se utilizó para atacar a la economía y al pueblo de Gibraltar.  La forma en que se la consideró una vía, una vía fallida, para intentar conseguir que renunciáramos a la soberanía. Como estudioso de nuestra historia, siempre he valorado la importancia de aprender del pasado. 

La lección del pasado en relación con la frontera resultaba muy clara.  Esa palanca coercitiva tenía que desaparecer.  Este contexto es esencial para comprender el futuro de los controles en la frontera terrestre. Porque la frontera no es solo una línea política.  También es el punto de paso diario para miles de personas de ambos lados.  Y la puerta de entrada a través de la cual la economía de Gibraltar se conecta con la región circundante. 

En este ámbito, una vez más, nuestra salida de la Unión Europea ha generado una paradoja.  Y es que Gibraltar disfrutará de una mayor fluidez fronteriza estando fuera de la Unión Europea que la que teníamos cuando éramos miembros de ella.  Esto se logrará gracias a la interacción entre el Espacio Schengen de la UE y la propia legislación sobre inmigración de Gibraltar.  A través de la combinación de la Unión Aduanera de la UE y la propia legislación de Gibraltar en materia de mercancías y aduanas.  Este acuerdo no es teórico. 

Eliminará los controles rutinarios de inmigración y aduanas en la frontera terrestre, al tiempo que preservará la frontera en sí.  Porque ahí es donde termina España y donde empieza Gibraltar. 

También es importante destacar que nuestra salida de la Unión Europea ha dado lugar a un régimen de control fronterizo prácticamente único. Me refiero al sistema de controles duales que se aplicará en una zona común de inmigración en el aeropuerto de Gibraltar.  Primero, el control de Gibraltar, tal y como lo conocemos hoy.  A continuación, el control Schengen, llevado a cabo por España en representación de la UE. 

También es importante destacar que los gibraltareños y los residentes en Gibraltar disfrutarán de una serie de ventajas exclusivas. Tendrán derecho a regresar a Gibraltar.  No se les podrá denegar la entrada a Gibraltar. Las autoridades Schengen no podrán retenerles ni arrestarles.  Estarán exentos del nuevo Sistema electrónico Europeo de Entrada y Salida, conocido como EES.  Estarán exentos del nuevo sistema de autorización previa al viaje de la UE, conocido como ETIAS. No habrá controles de inmigración ni aduaneros en la frontera.  No habrá controles de inmigración en los vuelos con destino al espacio Schengen.  Disfrutarán de la no aplicación de facto de la norma de los 90 días en 180 días.  Así pues, salir de la UE acercará a Gibraltar a la UE. 

Y aquí llegamos a una de las mayores paradojas de esta historia.  El Brexit sacó a Gibraltar de Europa. Sin embargo, la solución acerca a Gibraltar a Europa más de lo que estábamos antes.  Pero en este caso el espacio Schengen representa una herramienta, no una bandera.  Se trata de un acuerdo práctico, lo cual significa que no afecta a la soberanía británica de Gibraltar.  Además, los gibraltareños y los residentes en Gibraltar disfrutarán de lo mejor de ambos mundos.  Acceso de las personas al Reino Unido y a la UE. Acceso al mercado británico de servicios. Y acceso al mercado de la UE de bienes. 

Aguas Territoriales y otras cuestiones

Esta ponencia de hoy trata sobre la relación con Europa en el pasado, en el presente y en el futuro.  Una relación que el 96 % de los votantes apoyó en el referéndum de 2016.  Una relación que ha evolucionado a lo largo del tiempo y el espacio.  Y una relación que seguirá desarrollándose y madurando en el futuro. 

La frontera y el aeropuerto no fueron las únicas dos áreas afectadas por la adhesión de España a la Comunidad Europea. Hubo cuestiones relevantes en todos los ámbitos. Por ejemplo, en 2007, la Comisión Europea aprobó una propuesta de España que incluía las aguas territoriales de Gibraltar en un área marina protegida española. 

Gibraltar acudió a los tribunales en dos ocasiones.  Una vez más, ambas acciones fracasaron por motivos técnicos.  La apelación fue desestimada por un tribunal compuesto por tres jueces, entre los que se encontraba uno español.  Un juez español que tenía un historial relacionado con Gibraltar.  En la práctica, la Unión Europea se convirtió en otro escenario en el que se desarrolló esta cuestión que data de hace mucho tiempo. Esto se extendió a otros ámbitos. 

Madrid se opuso a las autoridades competentes de Gibraltar.  Se negó a reconocerlas o a tratar con ellas a menos que la comunicación se realizara a través del Reino Unido.  España también hizo uso del mecanismo de Ayuda Estatal de la UE para lanzar un ataque contra el régimen fiscal de Gibraltar. Y a menudo tuvimos que recurrir a los tribunales para defender nuestros derechos. Incluso tuvimos que luchar para ejercer nuestro derecho al voto en las elecciones al Parlamento Europeo. Aunque esa acción judicial fue contra el propio Reino Unido. 

Así pues, la posición de Gibraltar en la Unión Europea se convirtió en un torbellino tras la adhesión de España, marcado por momentos ocasionales de calma. Nada resultaba sencillo.  Nada nos fue servido en bandeja.  Durante décadas, Gibraltar tuvo que defenderse de acciones administrativas, políticas y legales.  Todo lo mencionado no representa una lista exhaustiva.  Hubo un problema tras otro. 

Pero esta instantánea da una idea de en qué se convirtió nuestra pertenencia a la UE después de 1986.  Esas disputas no versaban sobre el cumplimiento técnico.  Eran disputas políticas llevadas a cabo por medios jurídicos o administrativos. 

Gibraltar y Europa: El Futuro

Sin embargo, a pesar de todas estas dificultades, el marco de la UE proporcionaba una estructura legal y política en la que Gibraltar podía hacer escuchar su voz.  Es cierto que España tenía derecho de veto y presencia en las discusiones, pero también lo tenía el Reino Unido.  En 2004, los gibraltareños pudieron votar por primera vez en las elecciones al Parlamento Europeo.  Esto amplificó la voz local.  Esos eurodiputados fueron elegidos directamente por la población de Gibraltar, combinados con la circunscripción del suroeste de Inglaterra.  La lista regional incluyó a siete y, posteriormente, a seis eurodiputados.  Gibraltar logró ganar votaciones en el Parlamento Europeo. 

Entre ellas, una especialmente importante sobre los derechos de los pasajeros con movilidad reducida. También se ganaron algunos casos ante los tribunales.  En cuanto a la cuestión de la selectividad regional en materia fiscal. 

En 2006, los Acuerdos de Córdoba propusieron sentar nuevas bases para la relación con España.  Se trataba de un acuerdo político.  Era totalmente voluntario. No era jurídicamente vinculante.  Las partes firmaron esos Acuerdos por una cuestión de política, porque consideraban que era lo correcto.  Pero los Acuerdos de Córdoba no sobrevivieron al cambio de Gobierno en España. 

A continuación, la salida del Reino Unido y de Gibraltar de la Unión Europea el 31 de enero de 2021 cambió las reglas del juego.  La relación futura ya no era una opción política voluntaria. Alcanzar un Tratado pasó de ser una alternativa favorable a convertirse en una necesidad. Gibraltar tenía que actuar.  Y esa acción tenía que tener en cuenta el contexto que acabo de describir. 

Así pues, la dinámica de nuestra relación con Europa ha cambiado.  También se ha ido transformando con el tiempo.  Estuvimos fuera de la Comunidad Económica Europea hasta 1973.  Después formamos parte de la CEE, la CE y la UE hasta 2021.  En este momento, llevamos casi cinco años fuera del club europeo. 

Como dije antes, resulta importante destacar que, en 2016, Gibraltar votó a favor de mantener la relación con la Unión Europea.  Esa relación estaba basada en la adhesión.  La adhesión ya no es posible porque el Reino Unido se ha marchado.  Aunque no es lo mismo que la adhesión, el nuevo Tratado constituye la relación estructural más cercana a la que puede aspirar Gibraltar desde fuera del marco de la UE.  Es lo más parecido a la adhesión que existe.  Protegerá a Gibraltar de diversas maneras. En primer lugar, será jurídicamente vinculante.  En segundo lugar, el propio Tratado incluirá un mecanismo de resolución de disputas. En tercer lugar, las partes del Tratado son el Reino Unido y la Unión Europea. 

No es un tratado entre el Reino Unido y España. 

Además de todo esto, la cláusula de rescisión ofrece una vía de escape en caso de que alguna vez sea necesaria. Pero el nuevo Tratado regulará el futuro inmediato.  ¿Qué pasará a largo plazo? ¿Qué podría deparar el futuro lejano? 

Reincorporación en el Futuro

El Brexit ha demostrado lo rápidamente que algo considerado imposible puede convertirse en realidad.  Es un reflejo de cómo la relación entre Gibraltar y Europa ha dependido a menudo de acontecimientos más amplios en el Reino Unido.  Entonces, ¿qué posibilidad hay de volver a unirse a la UE?  Dado el resultado del referéndum de 2016, los partidos políticos del Reino Unido han estado caminado con pies de plomo en este tema.  Incluso los Liberaldemócratas, firmemente proeuropeos, mencionaron la reincorporación únicamente como un “objetivo a largo plazo” en su programa electoral para las elecciones generales de 2024.  El Gobierno del Reino Unido está llevando a cabo un delicado ejercicio de equilibrio, temeroso de perder escaños laboristas al partido Reform en las circunscripciones que apoyan firmemente el Brexit. 

El tan publicitado “reinicio” no ha sido por ahora más que un acuerdo de buscar un acuerdo, cuyos detalles concretos aún están por aclararse.  Dicho eso, esta misma semana, la Ministra de Economía, Rachel Reeves, ha planteado la posibilidad de una mayor armonización del Reino Unido con las normas comerciales de la UE.  Está claro que no se puede descartar una reincorporación en el futuro.  Y si eso ocurriera, ¿en qué situación quedaría Gibraltar? 

La respuesta a esa pregunta no se encontrará mirando una bola de cristal.  Un análisis fundamentado sugeriría que resultaría poco probable que el Reino Unido se reincorporara en las mismas condiciones que disfrutaba antes de su salida.  Eso podría significar el fin de las cláusulas de exclusión voluntaria.  No más descuentos presupuestarios.  Y no más trato especial. Naturalmente, todo esto es pura especulación. Pero se basa en una cierta lógica.  La UE no fue generosa cuando el Reino Unido salió. 

De modo que mucho dependería del nivel de generosidad que decidiera ofrecer si llegase ese momento, en algún momento del futuro.  Peor aún, la UE podría decidir aceptar el retorno del Reino Unido, pero no de Gibraltar.  La experiencia nos ha enseñado que las decisiones tomadas en otros lugares pueden cambiar nuestro destino de la noche a la mañana.  ¿Qué significa esto? 

Significa que el nuevo Tratado entre el Reino Unido y la UE proporcionará a Gibraltar un grado de continuidad y certidumbre legal durante los próximos años.  Porque establece un marco que protege los intereses de Gibraltar independientemente de las decisiones que se puedan tomar en Londres en el futuro. 

Ratificación y Aplicación

Mi objetivo era repasar los 45 años de pertenencia de Gibraltar a la UE en menos de 45 minutos.  Y mirar hacia lo que aún está por venir.  Realmente, no es posible hacer justicia al tema en el tiempo disponible.  Pero una cosa está clara. Ese futuro está recogido en un Tratado que ya ha quedado redactado.  Se ha traducido y se firmará.  Entonces, el foco se centrará en el proceso de ratificación de ambas partes. 

Por parte de la UE, la aprobación del Tratado deberá proceder del Consejo.  Este está compuesto por los mismos Estados Miembros que autorizaron a la Comisión Europea a negociarlo en primer lugar. Y también será necesaria una votación en el Parlamento Europeo.  A principios de este mes, el Parlamento de Gibraltar indicó al Parlamento del Reino Unido que iniciara el proceso de ratificación por parte británica. 

El Reino Unido lo hará después de Semana Santa, cuando el Tratado firmado se someterá a examen durante 21 días.  Tras la firma y la ratificación vendrá la aplicación. Yo lo dividiría en tres líneas de trabajo generales.  La primera es la jurídica.  Se trata de los cambios en la legislación de Gibraltar que serán necesarios para dar efecto al nuevo Tratado.  Esas modificaciones legislativas abarcarán un amplio ámbito de nuestro marco jurídico vigente. 

La segunda línea de trabajo será la de las infraestructuras. Esto incluirá, por ejemplo, crear estructuras equidistantes entre Gibraltar y España, donde se llevarán a cabo los controles fronterizos externos.  También se llevarán a cabo otras obras físicas, como carreteras y edificios. Parte de esa construcción será interna.  Por ejemplo, los infrautilizados pasillos de los Acuerdos de Córdoba dentro de la Terminal Aérea para dar entrada desde La Línea, se están modificando y se les dará un buen uso.  Este trabajo ya ha comenzado.  Una tercera línea de trabajo será de carácter administrativo. El sistema deberá alcanzar una mejor comprensión del Tratado y prepararse para darle efectos prácticos. Supongo que el mensaje es que el trabajo sobre el Tratado no terminará tras la conclusión de las negociaciones. 

Hubo una negociación. Después, un acuerdo político.  Después, se redactó el texto legal del Tratado. Después, la firma y la traducción.  Después, la ratificación. Y, por último, también un proceso de implementación. 

Conclusión

En mis comentarios finales- añade el viceministro principal del Gobierno de Gibraltar, Joseph García- , me gustaría reflexionar brevemente sobre cómo se ha llegado a todo esto.  Sobre cómo el Reino Unido llegó a salir de la Unión Europea y cómo Gibraltar acabó en esta situación actual.  En primer lugar, permítanme decir que, como alguien que creía firmemente en el proyecto europeo, hubo momentos de esta negociación en los que comprendí como se sentían los partidarios del Brexit.  No estaba de acuerdo con ellos.  Pero entendía su postura. 

Porque, ya desde antes del Brexit, era obvio que existía una desconexión alarmante entre los dirigentes de Europa y los ciudadanos europeos. 

Por ejemplo, en junio de 1992, los ciudadanos de Dinamarca votaron en contra del Tratado de Maastricht y bloquearon su ratificación. Esto se sometió a una segunda votación en mayo de 1993, en la que el Tratado fue aprobado tras garantizarse ciertas cláusulas de exclusión voluntaria. 

En junio de 2001, los ciudadanos de Irlanda votaron en contra del Tratado de Niza. Fueron introducidos algunos retoques en la redacción y se les hizo votar de nuevo en octubre de 2002, cuando el Tratado fue aprobado finalmente.

 En junio de 2008, los irlandeses también rechazaron el Tratado de Lisboa.  Tras obtener ciertas garantías, se les obligó a votar de nuevo en octubre de 2009, cuando se aprobó el Tratado modificado. 

Pero quizá los casos más cuestionables se produjeron en 2005, cuando tanto los franceses como los neerlandeses rechazaron el llamado Tratado Constitucional Europeo.  Esta vez no hubo una segunda votación, sino que se reformuló y se presentó de nuevo como el Tratado de Lisboa. 

Por lo tanto, se podría argumentar que, en varios momentos clave, los líderes de Europa llevaron a los ciudadanos europeos por un camino que muchos no querían seguir.  Este es, en parte, el enfoque que avivó las llamas de los partidarios del Brexit.  Pero hoy en día estamos donde estamos y ahora esa cuestión queda para un debate más profundo y para la reflexión. 

En este entorno universitario, es importante tener en cuenta una consideración fundamental.  La relación que estamos construyendo dará forma al entorno en el que nuestros jóvenes vivirán, trabajarán y construirán el próximo capítulo de la historia de Gibraltar.  El camino para asegurar esa relación con Europa ha sido un largo viaje.  Un viaje complejo y difícil.  Porque la relación de Gibraltar con Europa nunca ha sido sencilla.  Ha estado marcada por la geografía, la historia, el poder y la política.  Hemos estado fuera de Europa, dentro de ella y ahora, una vez más, a su lado.Gibraltar ha capeado el temporal para llegar a salvo a su puerto de destino. 

El Tratado que tenemos ante nosotros no es perfecto y no borra el pasado. Pero sí que ha aprendido de él. Elimina las armas utilizadas contra nosotros. Sustituye la inestabilidad por la ley.  Aporta certeza donde antes no la había.  Gibraltar puede planificar, comerciar y vivir dentro de un marco jurídico definido. La necesidad nos ha empujado y hemos llegado aquí por elección propia. 

Por eso, quiero terminar recordando lo que, según se dice, comentó una vez Winston Churchill:  “Si Gran Bretaña se viera obligada a elegir entre Europa y el mar abierto, debería elegir siempre el mar abierto”. 

Gibraltar nunca ha tenido el lujo de poder realizar esa elección.  Hemos vivido siempre entre Europa y el mar abierto.  Y hemos aprendido, no solamente a sobrevivir en estas condiciones, sino también a prosperar. 

Muchas gracias”.

Tags: importante
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