
Ya se conoce la fecha del 7 de diciembre, vísperas de la Inmaculada Concepción de María en que durante una solemne ceremonia presidida por grandes personalidades de la Iglesia Católica y que se celebrará en el recinto del nuevo Polideportivo de Punta Europa, cerca del Santuario de Nuestra Señora la Virgen de Europa, el nuevo Obispo de Gibraltar monseñor Charles Azzopardi, sera consagrado como tal recibiendo la plenitud del Sacramento del Orden.
La ceremonia será un acontecimiento de gran relieve religioso y también social, que dará a Gibraltar una nueva dimensión social y sobre todo, en el ámbito religioso. En el pensamiento de todos está la briollantez de los actos con motivo de la celebración de los 700 Años de Devoción a la Virgen de Europa en Gibraltar que, organizados precisamente por monseñor Azzopardi como Rector del Santuario de la Virgen de Europa colaboró estrechamente con el entonces querido y admirado Obispo, el también gibraltareño Monseñor Carlos Caruana, qepd. Parta lograr un gran éxito de repercusuón en toda la Iglesia del Orbe.
Estoas días, Gibraltar, el Campo de Gibraltar y muchos católicos de Andalucía y de todas partes del mundo que lo conocieron y trataron, vibran de júbilo y alegría por el nombramiento como Obispo de Gibraltar del sacerdote “llanito” monseñor Charles Azzopardi, hasta ahora Rector del Santuario de Nuestra Señora la Virgen de Europa (y por tanto apreciado miembro de la Asociación Mundial de Santuarios Marianos donde se incluyen, Fátima, Lourdes y la Virgen del Pilar, entre otros) y párroco de la iglesia de Santa Teresa situada junto al cementerio del Gibraltar, contigua al Aeropuerto donde tan meritoria labor pastoral ha desarrollado durante años ayudando a muchos necesitados, oficiando y difundiendo la fe cristiana.
Monseñor Azzopardi, uno de los dos monseñores en la catedral católica de Santa Maria la Coronada se distinguió por ser la mano derecha del llorado obispo gibraltareño monseñor Carlos Caruana, sobre todo en la ingente labor de organizar los brillantes actos con motivo de los “700 Años de Devoción a la Virgen de Europa que atrajo a Gibraltar a obispos, cardenales y rectores de todas los Santuarios Marianos, junto con el enviado especial del Papa y relevantes personalidades católicas del mundo como el el archiduque Otto de Hasburgo y Lorena uno de los padres de la Unión Europea que nació cuando su padre aún era emperador de Austria y Hungría y que llegó a Gibraltar acompañado de su sobrina, la princesa María Luisa de Prusia y su marido el conde Schönburg, primo del que ha sido cardenal primado de Austria que viajaron en el coche del periodista decano, José Luis Yagüe, que accedió a la frontera con escolta de motoristas de la Policía Local de La Línea, tras visita protocolaria al Alcalde de La Línea.

Monseñor Azzopardi se ha distinguido también en su labor con la juventud gibraltareña viajando con un numeroso grupo juvenil a Roma y a encuentros con el Papa.

Con la curia del Campo de Gibraltar y de la provincia de Cádiz ha mantenido estrechas relaciones de colaboración y ayuda siendo de gran importancia aquella procesión en quye, por primera vez en la Historia la procesión con la Virgen de Europa cruzó la frontera acompañada de files y curia gibraltareña para encontrar al otro lado, en La Línea, con el Obispo de Cádiz Ceuta monseñor Ceballos y sacerdotes llegados de la Costa del Sol, con una nutrida presencia de fieles de Marbella, para entronizar a la Virgen de Europa en el Santuario de la Inmaculada.
Monseñor Azzopardi, compañero y amigo del sacerdote gibraltareño Mark Miles, que destacó por ser el pequeño (de cuerpo, grande en todo lo demás) traductor del Papa Francisco en audiencias como la de la Reina de Inglaterra y viajes a países de habla inglesa como el de Filipinas, fue impulsor del gran recibimiento que Gibraltar dispensó a monseñor Miles, elevado a la dignidad de Arzobispo y nombrado Nuncio Apostólico de Su Santidad en Benin.
Tras la renuncia por jubilación del hasta ahora Obispo, el maltés monseñor Zammit, el actual Papa León León XIV ha nombrado a un sacerdote gibraltareño tan querido en la población como Father Azzopardi.

El fallecido Obispo Caruana mantenía una estrecha relación con la Conferencia Episcopal de España asistiendo como oyente, sin voz ni voto, a las sesiones de la misma en ocaciones acompañado por Monseñor Azzopardi. Hay que recodar que el cardenal Rouco Varela y lo más importante de la curia de Madrid acudió a postrarse y oficiar ante la Virgen de Europa, alojándose todos en la Casa de Ejercicios y Cursillos de Cristiandad que el obispado de Gibraltar tiene en el monte con capacidad para medio centenar de personas.

El cardenal Rouco con la curia de Madrid en el Santiuario de Europpa, en Gibraltar. a la derecha y junto al Cristo, father Azzopardi.
Monseñor Azzopardí tiene ahora ante sí la tarea de cuidar, mantener y recuperar la grey católica de Gibraltar tal y como aprendió de Monseñor Caruana.

Gibraltar siempre fue de mayoría católica actualmente con un 80 por ciento de la población. Es una pequeña diócesis con 8 parroquias, la catedral y el Santuario de la Virgen de Europa. La parroquia de Santa Teresa recibe muchos fieles de España que acuden a pedir y rezar ante San Judas Tadeo de gran devoción entre muchos creyentes.
Felicitación de Fabián Picardo

El ministro principal del Gobierno de Gibraltar, Fabián Picardo, nada mas conocer la noticia del nombramiento corrió a dar un abrazo y felicitar a Monseñor Azzopardi en la catedral por ser elevado a la dignidad de Obispo de Gibraltar, manifestando:
“El Padre Charlie, amigo de todos, será el nuevo obispo de Gibraltar. Estoy seguro de que esto será recibido con gran alegría en nuestra comunidad, no solo por los católicos, sino por personas de todas las religiones y de ninguna. Enhorabuena, Charlie, y gracias por aceptar la llamada del Santo Padre para cuidar de los fieles católicos y de todos los demás en Gibraltar. También me gustaría aprovechar esta oportunidad para agradecer al obispo emérito Carmel Zammit su servicio y dedicación al pueblo de Gibraltar durante los últimos nueve años. En nombre de todo Gibraltar, le deseamos una jubilación llena de salud, felicidad y bendiciones”. _
En Gran Bretaña, el cardenal Vincent Nichols, presidente de la Conferencia Episcopal, acogió con satisfacción la designación, subrayando que los muchos años de servicio pastoral de Azzopardi en su tierra natal serán fundamentales en esta nueva etapa. “Él comprende perfectamente la singular posición de Gibraltar, en particular por ser rector del Santuario de Nuestra Señora de Europa”, apuntó Nichols, quien pidió la intercesión de la Virgen en este nuevo camino episcopal: “Que Nuestra Señora de Europa guíe y sostenga a Monseñor Charles en su nuevo ministerio y nos ayude a todos a traer paz y entendimiento mutuo a nuestro mundo atribulado”.
Monseñor Azzopardi será el noveno obispo de Gibraltar desde que la diócesis fue creada en 1910. La fecha exacta de su ordenación episcopal será anunciada en las próximas semanas.
Charles Azzopardi nació en Gibraltar el 20 de abril de 1962. Su trayectoria vital y pastoral refleja un profundo arraigo en la comunidad local. Antes de ingresar en la vida sacerdotal, trabajó en The Gibraltar Motor Hire Service entre 1978 y 1986.
Ese mismo año inició su formación eclesiástica, que lo llevó por diversos centros de prestigio internacional. Primero estudió en la Iglesia Nueva Creación de Liverpool, en el Reino Unido, y más tarde en el Instituto Milltown de Dublín, dirigido por la Compañía de Jesús. Posteriormente completó estudios en Roma, en el Colegio Urbano de Propaganda Fide, institución que desde siglos prepara a futuros sacerdotes con vocación misionera.
El 6 de agosto de 1992 fue ordenado sacerdote para el clero de la Diócesis de Gibraltar, comenzando así un camino que lo ha consolidado como figura de referencia en la vida religiosa del Peñón.
Una vida entregada al servicio pastoral
Tras su ordenación, Azzopardi fue nombrado sacerdote auxiliar de la Catedral de Santa María la Coronada, función que desempeñó hasta 1998. Ese año asumió responsabilidades más amplias, convirtiéndose en párroco de Santa Teresita, rector del Santuario de Nuestra Señora de Europa y director de la Casa Nazaret y del Comedor Social, cargos que ha mantenido de forma ininterrumpida hasta hoy.
Su compromiso con la educación también fue relevante: entre 1998 y 2010 ejerció como capellán escolar en los colegios St Anne’s y Notre Dame, así como en los institutos Westside y Bayside, acompañando a generaciones de jóvenes gibraltareños en su formación académica y espiritual.
Este contacto directo con la comunidad, tanto desde el ámbito parroquial como educativo, le ha permitido cultivar un profundo conocimiento de la realidad social y cultural de Gibraltar. Precisamente, ese bagaje es el que ahora le servirá como obispo en una diócesis que, aunque pequeña en extensión y población, goza de un peso simbólico notable en la Iglesia.
La Diócesis de Gibraltar fue creada el 19 de noviembre de 1910, tras la elevación del Vicariato Apostólico a rango de diócesis. Desde entonces, ha estado directamente sujeta a la Santa Sede, sin pasar por una arquidiócesis metropolitana intermedia.
En la actualidad de las 34.000 personas que residen en el Peñón, unas 27.000 son católicas, lo que supone alrededor del 80% de la población.
Esta fuerte presencia de la fe católica convierte al obispo en una figura esencial tanto para la vida religiosa, como social.
La huella del Santuario de Nuestra Señora de Europa
Uno de los ejes del ministerio de Azzopardi ha sido el Santuario de Nuestra Señora de Europa, situado en el extremo sur del Peñón. Allí, la imagen de la Virgen contempla el paso constante de barcos que cruzan el Estrecho, punto estratégico que conecta dos continentes y que ha sido escenario de tensiones históricas y actuales.
Para la comunidad católica local, el santuario es un lugar de devoción, pero también de identidad. Que el nuevo obispo haya sido su Rector durante años es un símbolo de continuidad y de cercanía con las raíces espirituales de Gibraltar. Como señaló el cardenal Nichols, esa experiencia lo convierte en un pastor especialmente preparado para afrontar los retos de una diócesis marcada por su singularidad geográfica, política y cultural.

Gibraltar es uno de los lugares del mundo donde conviven y mantienen excelentes relaciones las diferentes comunidades religiosas, algo que comenzó fomentando el llorado Obispo Caruana con Azzoàrdi, siempre a su lado facilitando el acercamiento y la convivencia entre anglicanos, hebreos, musulmanes y protestantes diversos que rezan a un único y mismo Dios.
Aleluya, Gibraltar!
El nuevo Obispo, es un regalo, un acierto, Felicidades a todo el pueblo!











